Por: Redacción EnAgenda
El secretario general de la central obrera, Jorge Sola, manifestó el malestar de la CGT hacia la conducción del partido justicialista. Desde su cuenta de X compartió un mensaje: “El Peronismo no tiene dueños”.
La interna del peronismo sumó un nuevo foco de tensión, Jorge Sola, uno de los secretarios generales de la CGT, salió a cuestionar la exclusión del movimiento obrero de las reuniones en las que los principales referentes del Partido Justicialista (PJ) comenzaron a discutir la estrategia electoral para 2027.
“El peronismo como movimiento no tiene dueños ni representantes. El Partido Justicialista quizás sí”, advirtió, en un mensaje dirigido a la dirigencia que busca ordenar la oposición a Javier Milei.
La declaración expone una disputa que va más allá de la ausencia sindical en las dos últimas cumbres del PJ. Mientras la CGT reclama participar de la construcción de una alternativa política y electoral, en sectores del peronismo se encargaron de decir a través de un artículo publicado en La Política On Line que algunos dirigentes cegetistas tienen demasiados vínculos con el gobierno de Javier Gerardo Milei.
La última reunión del espacio se realizó el 22 de octubre, después de un primer encuentro en agosto. Allí participaron, entre otros, Axel Kicillof, Máximo Kirchner, Sergio Massa, los gobernadores y referentes parlamentarios del peronismo. La discusión giró en torno a la estrategia para 2027 y la defensa de las PASO como mecanismo para resolver las candidaturas. La CGT volvió a quedar afuera.
“Por muy importantes que sean, deben considerar siempre a los trabajadores. Y especialmente a la CGT”, planteó Sola. El dirigente insistió en que la central obrera no pretende ocupar una silla para cumplir con una formalidad, sino intervenir en las decisiones sobre el programa y la conducción del peronismo.
La reacción de Sola se suma a los cuestionamientos que la conducción sindical había expresado previamente a través de Gerardo Martínez, dirigente de la UOCRA.
“Somos la columna vertebral, pero no para sostener el movimiento, sino para darle forma desde la conducción”, afirmó Sola. Y agregó: “No para estar sentados en un lugar ocupando un espacio, sino haciendo de ese espacio una oportunidad para expresar las necesidades de los y las trabajadoras y aportar nuestras miradas de solución”.

Según la nota que público LPO, sectores de la mesa del PJ, cuestionan precisamente a Gerardo Martínez y José Luis Lingeri.
Entre los cuestionamientos aparecen los contactos de Gerardo Martínez con Karina Milei, en un contexto de fuerte caída del empleo en la construcción, y la posición de José Luis Lingeri frente a la privatización de AySA. También se señalan los acuerdos alcanzados entre el Gobierno y las obras sociales sindicales, un área en la que la administración libertaria no avanzó con reformas de la misma magnitud que en otros sectores.
“Cualquier proyecto nacional y popular deberá contener al peronismo. Pero no solo a quienes somos afines a esta ideología, sino también a aquellos que comparten la mirada sobre una comunidad que se organiza para el bien común con la justicia social como herramienta”, indicó el jefe del sindicato de Seguros.
Sola propuso conformar “mesas de diálogo que necesariamente revisen el actual contrato social en nuestro país” y reclamó que la discusión sobre el modelo económico contemple tanto los salarios como los derechos laborales.
“El movimiento obrero, por su historia, militancia, territorialidad, estructura, federalismo y representación tiene mucho para aportar”, afirmó. Y dejó una advertencia a la dirigencia partidaria: “Somos una de las voces de la demanda social, pero también de quienes aportaremos herramientas para el país que viene. Deberán escucharnos. De una u otra manera”, espetó.
En ese escenario, la CGT evalúa reforzar su protagonismo público y aprovechar espacios de visibilidad institucional. Entre ellos aparece el encuentro del Mundo del Trabajo organizado por la Universidad Católica Argentina, previsto para el 9 de noviembre, donde la central obrera tendrá contacto con el papa León XIV y planea entregarle un documento crítico sobre la situación económica y laboral del país.