Por: Redacción EnAgenda
Un día después del colapso republicano en las elecciones de medio término, el ministro de Economía, Luis Toto Caputo, habló en FIEL, donde marcó que la administración Milei seguirá con la “ortodoxia” y respetando su principal ancla económica: el equilibrio fiscal. “No abra plan platita”, espetó.
“Se van a comer una curva”
Caputo lanzó la advertencia política cuando describió lo que le sucede al Gobierno con la estabilidad. “Cuando tenes estabilidad veo dos cosas: cualquiera se cree que puede ser presidente porque Javier fue presidente y cualquiera puede venir desde la casa y decir yo también llego, cuando lo intenten se van a dar cuenta lo difícil que era”, sostuvo.
En esta línea le apuntó a los que buscan un mileismo sin Milei al marcar “cuando estas en la silla eléctrica del presidente mantener esa convicción, por eso me gusta escuchar economistas que inmediatamente flaquean y dicen volvamos a las andadas, ven que es difícil tener la convicción que tiene el presidente. No cualquiera lo pueden reemplazar, saben cuántos lo pueden reemplazar, ninguno, se van a comer una curva”.
“Plan platita, no”, disparó Caputo.
El ministro rechazó que las últimas medidas del Gobierno signifiquen una especie de “plan platita” y dijo que están “lo más lejos de ese pensamiento”. Dijo que la propuesta de algunos sectores de aumentar el gasto ante el año electoral es lo contrario de lo que piensa el Presidente. “Era difícil llegar al equilibrio fiscal, pero es difícil mantenerse”, sostuvo. Cuando escucha a colegas que, según él, “pierden la convicción” y proponen poner plata en el bolsillo de la gente, respondió: “eso es déficit.
Para justificar la postura, planteó que perder el ancla fiscal “desanclaría las expectativas”, y que el país tiene un pasado “que nos condena”, por lo que no podrá hacer lo que hacen otras economías desarrolladas.
En la conferencia anual 2026 de @Fundacion_FIEL , el ministro @LuisCaputoAR se refirió a la propuesta de algunos sectores para generar un mayor gasto público ante el año electoral y afirmó: “nuestro presidente no puede estar más lejos de ese pensamiento y yo también”. “Nosotros vamos a seguir con la ortodoxia, haciendo lo que hay que hacer, y la gente de acá a un año decidirá si quiere volver a la locura de la inflación de 1,5% diaria, desabastecimiento, piquetes y todos los desastres que vivimos, o si quiere apostar a ser un país serio con crecimiento”, concluyó.
— Ministerio de Economía (@MinEconomia_Ar) November 4, 2026
“Me hago cargo”: el diagnóstico de Toto Caputo sobre el shock externos
Caputo reconoció que la economía crece menos de lo esperado. Lo atribuyó a un shock externo que afecta a Europa y Latinoamérica y que, según dijo, “está siendo más fuerte de lo que pensaba”, y agregó: “me hago cargo”. También habló de un “shock interno que golpeó las expectativas, hizo caer la demanda de dinero y subió un escalón la inflación".
Según el ministro, entre septiembre y marzo los salarios perdieron 4,8%, y entre abril y agosto recuperaron 2,6%. Planteó que hay motivos para ser optimista: recuperación del consumo y de las jubilaciones, concesiones viales en construcción, salarios del sector construcción con una suba del 10%, proyectos RIGI y exportaciones en “boom”.
El impacto de las elecciones en Estados Unidos: "Ya sabíamos"
Caputo cuestionó los pronósticos de un “miércoles negro” tras la victoria demócrata y dijo que los mercados ya habían descontado la derrota. Planteó además que el resultado no cambia esencialmente la relación entre Milei y Donald Trump.
Propiedad privada y mensaje electoral: "Crecimiento o inflación de 1,5 digitos por día, la gente eligira"
El ministro defendió la ortodoxia y dijo sentirse orgulloso de haber resuelto “la peor herencia económica de la historia” sin atropellar la propiedad privada ni los contratos. Recordó el corralito y los bonex como ejemplos de lo contrario y planteó que la credibilidad es “la materia prima” de la política económica. Cerró con un mensaje electoral: “la gente elegirá” entre seguir con una economía ordenada o volver a la inflación, el desabastecimiento, los piquetes y el narcotráfico.
También relativizó el peso del tipo de cambio en la competitividad y dijo que la mejora pasa por bajar impuestos, regulaciones y costos financieros y logísticos.