Por: Redacción de enAgenda
El cinturón frutihortícola de La Plata es uno de los principales motores productivos de la región y tiene un papel fundamental en el abastecimiento de frutas, verduras y flores para distintos puntos del país. Sin embargo, su crecimiento también plantea desafíos vinculados con el territorio y los recursos naturales.
Frente a este escenario, un equipo de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) elaboró un diagnóstico integral sobre las condiciones del cinturón frutihortícola que comprende los partidos de La Plata, Berazategui y Florencio Varela.
El trabajo fue desarrollado en el marco de un convenio con el Consejo Federal de Inversiones (CFI), con el acompañamiento de la Autoridad del Agua de la provincia de Buenos Aires (ADA), y buscó analizar la relación entre la actividad productiva, la disponibilidad de agua y las transformaciones del territorio.
El crecimiento de los invernáculos y su impacto
Uno de los aspectos centrales del relevamiento fue la expansión de la producción bajo cubierta. Según los datos del estudio, el área analizada comprende aproximadamente 20.517 hectáreas, de las cuales unas 4.293 corresponden a superficies con invernáculos.
Entre 2010 y 2025, la superficie productiva total creció alrededor de un 19%, mientras que los cultivos bajo cubierta aumentaron cerca de un 21%.
Este crecimiento representa un avance para la producción regional, pero también modifica el comportamiento natural del agua de lluvia. La presencia de invernáculos puede reducir la infiltración del suelo y aumentar el escurrimiento hacia zanjas, caminos y otros sectores.
La preocupación por el agua subterránea
Otro de los puntos más importantes de la investigación tiene que ver con el consumo de agua destinado al riego.
Los especialistas estimaron que esta actividad representa aproximadamente el 76,6% de la recarga potencial anual de agua subterránea calculada para el área estudiada.
Para llegar a estos resultados, se realizó un relevamiento de 62 pozos y se analizaron diferentes aspectos, como los niveles de agua, los caudales de extracción y su calidad.
El diagnóstico advierte sobre la necesidad de mejorar los controles y mantener un seguimiento permanente de las perforaciones, especialmente ante el crecimiento de la demanda de agua para sostener la producción.
¿Qué soluciones propone la UNLP?
Además de identificar las principales problemáticas, el equipo de investigación planteó una serie de medidas para mejorar la gestión del territorio.
Entre las propuestas se encuentran la creación de sistemas de monitoreo del agua, el control de las perforaciones, la incorporación de mecanismos de infiltración para reducir el escurrimiento y una mayor coordinación entre los organismos públicos, los municipios y los productores.
El trabajo también incorporó la participación de las comunidades rurales mediante cinco talleres realizados en los tres partidos involucrados, donde se discutieron las dificultades cotidianas del sector y posibles alternativas de solución.
De esta manera, la investigación busca aportar herramientas para que el crecimiento del cinturón frutihortícola pueda sostenerse en el tiempo sin comprometer los recursos naturales de la región.
El desafío será encontrar un equilibrio entre una actividad productiva fundamental para la economía platense y la necesidad de planificar un territorio que continúa transformándose.