Por: M
A pocas horas de que votaran su eventual destitución, el presidente peruano Pedro Castillo decretó disolver temporalmente el Congreso e instaurar un gobierno de emergencia nacional.
El parlamento se prestaba a debatir una moción de vacancia por distintos casos de corrupción y denuncia que salpicaron a su administración. Tras la medida, renunciaron varios ministros y legisladores opositores denunciaron que está en marcha un golpe de Estado.
Decretó además un toque de queda que regirá desde las diez de la noche hasta las cuatro de la mañana.
(Noticia en desarrollo)