Con el objetivo de reducir la problemática del impacto ambiental, el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires implementó políticas para que baje la contaminación en estos lugares de difusión artística. Entre ellas, separación de residuos, capacitación al personal, luminarias LED y más.
Como el espacio consume una gran cantidad de energía para exhibir sus muestras, comenzaron a indagar hace unos años atrás sobre qué tan alto es el nivel de emisión de gases de efecto invernadero (GEI). Esto arrojó una cifra de 356 toneladas en 2022, por lo que se pusieron en campaña para generar medidas que disminuyan el impacto.
La gerente de sustentabilidad, Marina von der Heyde, afirmó a Télam:
"Buscamos transmitir el mensaje de que es necesario un cambio ambiental en la sociedad y los museos queremos contribuir a ese cambio"
Enviaron el Reporte de Huella de Carbono Organizacional, y obtuvieron la certificación de la Agencia de Protección Ambiental de la Ciudad de Buenos Aires (APrA). Trabajan en los siguientes puntos clave: sistemas de iluminación led en un 90% del edificio; promoción del uso del transporte público y bicicletas para los empleados; mejora en la gestión de residuos mediante su separación en el edificio, retiro de papel y cartón (junto a una cooperativa de recicladores urbanos).
"Somos de los primeros museos del mundo en medir la huella de carbono y buscamos integrar todo este cuidado del medio ambiente a la programación y a lo que se desarrolla dentro del museo. Queremos brindar una experiencia de calidad al visitante y que también se lleve reflexiones que le propongan un cambio, que ese impacto en las personas después se vea reflejado también en la sociedad”, agregó la gerente.
Además de estas propuestas, en este momento exhiben la muestra "Manifiesto verde" para fomentar el cuidado y la importancia de la naturaleza, de modo que se pueda reflexionar sobre las actividades acordadas en una muestra visible que ponga en valor sus ideales.