DEPORTES | 10 NOV. 2023

SUMA ESTRELLA

Escándalo en la final del Mundial de talla baja: Argentina ganaba 3 a 1 y Paraguay decidió abandonar

Los jugadores paraguayos se marcharon al vestuario reclamando por fallos arbitrales. Los argentinos piden que les den el título por el abandono.



La Selección Argentina buscaba otra coronación de gloria. Esta vez en el Mundial de Talla Baja donde se disputó la final ante Paraguay en el Polideportivo Islas Malvinas. En el primer tiempo la albiceleste ya ganaba con goles de Catriel Bracesco, ante Paraguay, aunque a falta de cuatro minutos para que termine la primera mitad los visitantes se retiraron al vestuario enojados por los fallos arbitrales y disturbios con la hinchada.

El reclamo de los paraguayos fue que el árbitro les cobró la sexta, séptima y octava falta, para ellos en forma injusta, que fueron tres penales para Argentina, y en consecuencia tres goles. El enojo fue tal que el entrenador visitante fue expulsado y se ubicó en las gradas, en un clima enardecido de la hinchada local que comenzaba a elevar temperatura.

El detonante fue que mientras la hinchada albiceleste cantó “el que no salta es guaraní”, una botella cayó desde las gradas.

 

 

Los jugadores tras un debate decidieron marcharse a los vestuarios, y recibieron el apoyo de los brasileños, mexicanos y brasileños, que estaban en la platea. Algunos argentinos intentaron convencerlos de seguir con el partido, pero no aceptaron.

El arquero de Paraguay, Eduardo Martínez, fue contundente en sus declaraciones: "Con el equipo decidimos no jugar. Es muy obvio el robo que nos hacen. A mí compañero le dio en la cara y nos cobraron mano. No puede ser. Ganamos con huevo y con ganas, no robando".

Los argentinos por su parte, intentaron convencer a sus rivales que se queden a jugar el partido aunque sin éxito. Luego festejaron con su hinchada al canto de "el que no salta, abandonó" y la felicidad imborrable de ser Campeones del mundo en Talla Baja, aunque por lo sucedido no hubo premiación. 

 

 

"Intentamos todo por todos los medios. Se ofrecieron a cambiar el arbitraje para que estuvieran cómodos. Le ofrecimos empezar de nuevo el partido como si estuviera cero a cero. No le podemos decir 'tomen la copa', porque no sería justo. Tengo una vergüenza enorme, pido perdón a la audiencia", explicó Silvia Rojas, coordinadora del Mundial.