Conversamos con Cristian Cardozo, subsecretario de Deportes de la Provincia de Buenos Aires, quien asumió en mayo en un contexto de fuerte ajuste presupuestario a nivel nacional. En diálogo con enAgenda, el exintendente del Partido de la Costa habló sobre la situación actual de las políticas deportivas, los Juegos Bonaerenses y los Juegos de Alto Rendimiento, la reforma del Estadio Único de La Plata, la posibilidad de que juegue la Selección Argentina en La Plata y hasta una posible localía de Boca, además del impacto de las medidas del gobierno nacional en el deporte bonaerense.
Además compartió su mirada acerca de la gravedad que implica desfinanciar el deporte, afirmando que esto afecta "no sólo al atleta de alta competencia, sino sobre todo a las familias y los clubes de barrio" y que "Una comunidad sin deporte es más violenta", reconociendo al fenómeno del deporte en Argentina como una institución de contención social y desarrollo.
Cristian Cardozo pasó por las oficinas de enAgenda para dialogar sobre la actualidad del deporte en la Provincia y el país.
eA: -Cristian, asumiste en un contexto de “motosierra” general para todos los estamentos del Estado y, fundamentalmente, en la Provincia de Buenos Aires. ¿Cómo se planifica y se gestionan políticas públicas para el deporte?
Cristian Cardozo: -Raspando la olla, siendo creativos. Hay una tarea que nos pidió nuestro gobernador Axel Kicillof y nuestro ministro (de Desarrollo de la Comunidad ) Andrés Larroque: optimizar los recursos existentes, que ya son escasos porque venimos con un presupuesto prorrogado hace varias etapas. Con ese mismo presupuesto debemos desarrollar todas las actividades y afrontar los nuevos desafíos. Al tener un gobierno nacional que no acompaña a las provincias, la demanda de municipios, clubes y federaciones es muy grande. La Provincia de Buenos Aires, además, concentra el mayor porcentaje de atletas, clubes de barrio y federaciones del país. Y cuando no encuentran respuesta en el gobierno nacional o en la Ciudad de Buenos Aires, vienen a la Provincia, que siempre tiene la puerta abierta, dando un sí, o viendo cuál es la posibilidad. Axel fue muy claro desde el primer momento: recorrer, estar cerca, visitar municipios, actores deportivos, escucharlos y ver cómo colaborar. La demanda es infinita, los fondos escasos, pero intentamos colaborar, estar cerca y ser creativos, no sólo con el presupuesto de Deportes sino vinculándonos con distintas áreas del gobierno provincial. El hecho de que Deportes esté dentro del Ministerio de Desarrollo Social es clave, porque en las recorridas aparecen situaciones vinculadas a la salud, la vivienda, acompañamiento para viajes y más.
-¿Cuál es la situación actual de los Juegos Bonaerenses?
A diferencia de los Juegos Evita y otros torneos nacionales, los Juegos Bonaerenses no sufrieron desfinanciación. Buenos Aires es la provincia con el juego más grande de Argentina y Latinoamérica. Este año hubo un récord de inscriptos: alrededor de 480.000 en toda la provincia. Estamos en la etapa regional y hemos podido dar respuesta a todos los inscriptos. Nos preparamos para la final en octubre en Mar del Plata, que será una fiesta del deporte. Además, nuestro gobernador y nuestro ministro nos pidieron que, en conjunto con el resto de las provincias y el Comité Olímpico, generemos una instancia preparatoria para los chicos que se destacan en los Bonaerenses y puedan proyectarse hacia competencias de mayor nivel, como Panamericanos u Olímpicos. Así surge la participación en los Juegos JADAR.
-Los juegos JADAR, ¿en qué consisten?
-Surgen ante la necesidad de una instancia de preparación y competencia para las federaciones. Tras la desfinanciación de los Evita, no había competencias intermedias. El Comité Olímpico convocó a las provincias y allí nacieron los Juegos de Alto Rendimiento de la República Argentina (JADAR). Serán preparatorios para los Juegos Odesur, que el próximo año tendrán sede en Santa Fe. Esto permite que los deportistas conozcan las instalaciones en las que competirán y que las federaciones y el Comité Olímpico evalúen a los atletas más destacados para representar al país.
-Respecto al acompañamiento del Gobierno Nacional en estas instancias, ¿cómo fue?
Sí, el Gobierno Nacional no acompañó ni en los Juegos Evita ni en los Jadar. En el caso de los Evita, la única propuesta fue darnos seis micros, algo insólito y casi una burla para lo que significa trasladar a una delegación tan grande. Todo se manejó con un simple correo electrónico, rompiendo la institucionalidad y restando seriedad. La alta competencia requiere hotelería, gastronomía, vestimenta, preparación, entrenamiento. Nuestra provincia es muy grande, y seis micros son prácticamente inexistentes para una delegación así. Con los JADAR ocurrió lo mismo, pero la Provincia decidió participar porque encontró mayor seriedad en la organización del Comité Olímpico Argentino y porque todas las provincias se sumaron. Rosario y Santa Fe estaban mejor preparadas que las sedes de los Evita, y los Jadar se plantearon como antesala de los Juegos Odesur. Buenos Aires acompañó a las federaciones con hotelería, gastronomía y vestimenta.
-Pasando al Estadio Único de La Plata, ¿cómo viene la reforma y los acuerdos para su uso?
-Bueno el Estadio Único es una de las herramientas grandes que tiene la Provincia y entendimos que era estratégico realizar una alianza con la Asociación del Fútbol Argentino ya que traería resultados positivos. Primero, permitiría que la alta competencia vuelva al estadio, mostrando a La Plata como capital provincial y generando además un movimiento económico para la región. La idea es que el seleccionado argentino entrene y juegue allí, y que también lo usen las selecciones juveniles y femeninas. Además, puede ser sede de instancias de la Copa Argentina y otras competencias. El estadio es estratégico por su ubicación, accesos y seguridad. La ciudad, además, ha desarrollado infraestructura hotelera. El convenio con AFA ya está firmado y permitirá obras inmediatas: nueva luminaria, mejoras en el campo de juego y trabajos de mantenimiento. La agencia del estadio seguirá funcionando para organizar eventos deportivos y culturales. Por supuesto, falta la autorización de FIFA, pero estamos cerca de que el Estadio Único vuelva a tener el protagonismo para el que fue creado.
-Se habla de la posibilidad de que Boca juegue en el Estadio Único mientras remodela la Bombonera. ¿Es cierto?
-Sí, es una posibilidad, como la de cualquier club que necesite reacondicionar sus instalaciones. Boca es uno de los clubes más grandes de Latinoamérica y debe modernizar su estadio por la cantidad de socios. El Único cumple con comodidades que pocos estadios tienen en Argentina, sobre todo en plateas, palcos y servicios. Si Boca decide avanzar con las reformas, el estadio más adecuado para alojar sus partidos es el Único de La Plata, con acuerdo de AFA. Ya hubo conversaciones informales desde el año pasado.
-Volviendo a lo general, ¿cómo impacta la política de ajuste del Gobierno Nacional en el deporte bonaerense?
-Muchísimo. El desentendimiento del gobierno nacional no cambiará después de las elecciones, más bien se profundizará. Ellos creen que el deporte debe sostenerse de manera privada. Pero el deporte no es sólo elite o televisión: atraviesa la cotidianidad de las familias en los 135 municipios de la Provincia. Desde Perón, el deporte fue concebido como una herramienta de inversión en salud. Lastimarlo de esta forma afecta no sólo al atleta de alta competencia, sino sobre todo a las familias y los clubes de barrio. El deporte mejora la salud, la oxigenación, la convivencia. Una comunidad sin deporte es más violenta. Parte de la violencia social se debe a que no comprendemos lo clave que es el deporte.
El acompañamiento al gobierno de Javier Milei implica aceptar que el Estado no debe involucrarse en deporte, salud ni educación. Y eso es un error. El Estado no es el presidente ni el gobernador, sino el conjunto de instituciones que organizan la vida en comunidad. Los países desarrollados y los que están en vías de desarrollo hicieron una enorme apuesta en educación y deporte. Argentina debe hacerlo aún más. La sociedad argentina es solidaria y comunitaria, y creo que va a poder superar este momento, aunque cueste.