El Vaticano anunció oficialmente que Enrique Ernesto Shaw, empresario y laico argentino, será proclamado beato, luego de que el papa León XIV aprobara el decreto que certifica un milagro ocurrido por su intercesión. La decisión fue comunicada tras una audiencia del Pontífice con el prefecto del Dicasterio para las Causas de los Santos, el cardenal Marcello Semeraro, y marca un hito para la Iglesia argentina y el mundo empresarial.
El milagro reconocido es la curación científicamente inexplicable de un niño de seis años, que había sufrido un grave traumatismo craneal tras ser golpeado por un caballo. El menor quedó inconsciente, requirió traslado aéreo y atención especializada, pero se recuperó de manera inesperada y completa luego de que su familia rezara pidiendo la intercesión de Shaw. El caso fue evaluado por instancias médicas, teológicas y episcopales, que concluyeron en su aprobación oficial.
Nacido en París en 1921 y fallecido en Buenos Aires en 1962, Enrique Shaw fue fundador y primer presidente de la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa (ACDE) y es recordado como el “empresario de Dios”. Director de la firma Cristalerías Rigolleau, promovió una visión innovadora del rol empresarial, centrada en la dignidad del trabajo, el bienestar de los empleados y la responsabilidad social, siendo impulsor de políticas como la ley de asignaciones familiares.
Casado con Cecilia Bunge y padre de nueve hijos, Shaw desarrolló una intensa vida de fe en la Acción Católica y el Movimiento Familiar Cristiano. Incluso tras ser diagnosticado con un cáncer incurable, continuó participando activamente en congresos, conferencias y espacios de reflexión, dejando escritos que hoy mantienen plena vigencia. En 2021, el papa Francisco ya había reconocido sus virtudes heroicas, declarándolo venerable.
Con la aprobación del milagro por parte del papa León XIV, Shaw se convierte en el primer empresario beato, un hecho destacado también en el contexto de otras beatificaciones anunciadas por el Vaticano. Desde la ACDE y la Acción Católica Argentina celebraron la decisión, destacando que su figura representa una invitación a humanizar la economía, promover el bien común y reafirmar la dignidad del trabajo.
La beatificación de Enrique Shaw abre ahora el camino hacia una eventual canonización, que requerirá el reconocimiento de un segundo milagro. Su vida, atravesada por la fe, el compromiso social y la coherencia ética en el mundo empresario, lo posiciona como una figura de referencia para los desafíos contemporáneos de la Iglesia y la sociedad.