PROVINCIA | 10 ENE. 2026

RUTAS

Avanza la privatización de rutas clave en la provincia

El Gobierno lanzó la Etapa II de la Red Federal de Concesiones y licitará casi 1.900 kilómetros de rutas nacionales.



El Gobierno nacional dio un nuevo paso en su plan de concesiones viales al poner en marcha la Etapa II de la Red Federal de Concesiones (RFC), que contempla la privatización de 1.871,8 kilómetros de rutas nacionales. La iniciativa incluye trazas estratégicas que atraviesan la provincia de Buenos Aires y tienen un fuerte impacto en la movilidad de los habitantes de La Plata y la región.


Leer también: Alerta roja por cianobacterias en el lago de la República de los Niños


La decisión se suma a la Etapa I del programa, en la que ya se firmaron contratos por 741 kilómetros de rutas. En esta nueva fase, el llamado a licitación incorpora corredores clave como la Ruta Nacional 3, la Ruta Nacional 205 y la Ruta Nacional 5, vías que conectan el Área Metropolitana con el sur, el oeste y el interior bonaerense.

Según el pliego oficial, el esquema de concesión abarca la construcción, explotación, administración, mantenimiento, ampliación y prestación de servicios al usuario, bajo el régimen de obra pública por peaje, de acuerdo a lo establecido en la Ley 17.520. El objetivo es que las empresas adjudicatarias se hagan cargo de la gestión integral de los corredores y desarrollen explotaciones complementarias para generar ingresos.

Los tramos Sur, Atlántico y Acceso Sur son los que más afectan a los automovilistas platenses. Allí se incluyen la Autopista Ezeiza-Cañuelas, la Autopista Riccheri, la Autopista Jorge Newbery, además de extensos recorridos de la Ruta Nacional 3, la Ruta Nacional 205 y la Ruta Nacional 226. En conjunto, estos segmentos suman 1.325,15 kilómetros a privatizar.

Por su parte, el Tramo Pampa comprende la Ruta Nacional 5, que une la Ciudad de Buenos Aires con Santa Rosa, La Pampa, y totaliza 546,65 kilómetros. Con esta etapa, el Gobierno busca avanzar en un nuevo modelo de gestión vial que promete mejoras en infraestructura, aunque también genera expectativa por el impacto que podrían tener los peajes y tarifas en una red de rutas clave para la circulación y la economía regional.