El segundo año de Javier Milei al frente del Gobierno nacional dejó un escenario complejo para el movimiento sindical argentino. Con inflación elevada, deterioro del empleo registrado y paritarias condicionadas, la mayoría de los gremios cerró 2025 con salarios que no lograron sostener el poder de compra. Solo dos sindicatos consiguieron acuerdos que superaron la suba de los precios.
En un contexto marcado por la incertidumbre política, la crisis económica y el aumento del desempleo, el balance anual fue mayoritariamente negativo: de los doce principales gremios relevados, apenas dos lograron mejoras reales en los ingresos, otros dos empataron con la inflación y los ocho restantes quedaron por detrás del costo de vida.
Los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) indican que entre enero y octubre de 2025 los salarios de los trabajadores registrados aumentaron un 24%, mientras que la inflación acumulada en ese mismo período fue del 24,8%.
Las estimaciones privadas proyectan que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) cerró el año cerca del 31%. En ese escenario, solo el Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor (SMATA) y el Sindicato de Obreros de Estaciones de Servicio, Garages, Playas y Lavaderos Automáticos (SOESGPyLA) lograron una recuperación del salario real, impulsada por acuerdos que permitieron recomponer ingresos durante el segundo semestre.
El relevamiento también señaló una situación inédita: crecimiento de la actividad económica combinado con una caída del empleo formal. En ese marco, La Bancaria consiguió empatar la inflación mediante un esquema de indexación salarial, mientras que Camioneros terminó el año apenas por encima de los precios, luego de varios meses de pérdida frente al IPC.
En el extremo opuesto, ocho gremios cerraron paritarias por debajo de la inflación. Entre los más afectados se encuentran la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), la Federación de Trabajadores de la Industria de la Alimentación (FTIA), el Sindicato Único de Trabajadores de Edificios de Renta y Horizontal (SUTERH), la Federación de Asociaciones de Trabajadores de la Sanidad Argentina (FATSA), la UOCRA, la Federación Argentina de Empleados de Comercio y Servicios (FAECyS), la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN) y la Unión Ferroviaria.
El informe destacó quelos empleados estatales y los ferroviarios fueron los que registraron las mayores pérdidas, con retrocesos de dos dígitos respecto de diciembre de 2024. En el caso del gremio de Comercio, el más numeroso del país, los intentos de recomposición salarial no alcanzaron para revertir el saldo negativo del año.
De cara a 2026, el panorama continúa siendo incierto. La posibilidad de una recuperación salarial dependerá en gran medida de una desaceleración sostenida de la inflación, mientras que las empresas anticipan aumentos más moderados y menos revisiones paritarias, en un contexto atravesado por la reforma laboral y la fragilidad del empleo registrado.