El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, generó una fuerte polémica al compartir en la noche del domingo un posteo en Truth Social en el que se adjudica ser presidente interino de Venezuela desde enero de 2026. La publicación muestra una supuesta ficha de Wikipedia alterada, con datos falsos y una imagen oficial del mandatario, y rápidamente se viralizó en redes sociales.
Leer también: Donald Trump anunció que Venezuela solo comprará productos "Made in USA"
El posteo apareció a poco más de una semana de la captura de Nicolás Maduro y en un contexto de creciente presión de Washington sobre el régimen chavista, que actualmente quedó en manos de Delcy Rodríguez, así como sobre el control del petróleo venezolano. Desde Wikipedia aclararon que el perfil real de Trump no fue modificado y que se trata de una edición falsa difundida en redes.
Casi en simultáneo con la publicación, Trump dialogó con la prensa durante el vuelo y posterior aterrizaje del Air Force One, donde realizó declaraciones sobre distintos escenarios de política internacional. Consultado por Venezuela, afirmó que en algún momento viajaría al país, aunque sostuvo que actualmente “está funcionando muy bien” y que su gobierno trabaja de manera coordinada con los líderes locales.
En ese marco, el mandatario aseguró que empresas petroleras se comprometieron a desarrollar el potencial energético venezolano tras una reunión realizada el viernes pasado, aunque evitó precisar cuáles y aclaró que Exxon quedaría fuera de cualquier acuerdo por considerar “insatisfactoria” su respuesta.
Trump también se refirió al conflicto con Irán, al que describió como un escenario de creciente tensión. Señaló que recibe reportes horarios sobre la situación en Medio Oriente y confirmó contactos con líderes iraníes para negociar, aunque advirtió que Estados Unidos evalúa opciones militares ante eventuales ataques a intereses estadounidenses.
Finalmente, el presidente habló sobre Groenlandia, al afirmar que Estados Unidos se quedará con el territorio “de una forma u otra”, y mencionó a Cuba, dejando abierta la posibilidad de un acuerdo. Además, expresó dudas sobre el respaldo efectivo de la OTAN en caso de que Washington lo necesitara, aunque destacó la importancia estratégica de la alianza pese a su alto costo económico.