Gimnasia continúa con el proceso de depuración del plantel profesional, una decisión estratégica impulsada por la dirigencia y consensuada con Fernando Zaniratto, con el objetivo de achicar el grupo de trabajo y ordenar el plantel de cara a la competencia. Sin contemplar préstamos ni contratos vencidos, el club ya concretó varias bajas anticipadas y considera que el ciclo de rescisiones está prácticamente cerrado.
Más allá de las salidas que se produjeron a fines del año pasado por finalización de contrato y de los futbolistas que se marcharon a préstamo, el plantel albiazul sigue reduciéndose de manera marcada. En ese marco, fueron varios los jugadores que rescinden antes de cumplir su vínculo, en una depuración que responde a una planificación deportiva definida.
El primer caso fue el de Gastón Suso, quien rescindió su contrato para incorporarse a Atlético Tucumán. En el mismo destino volverá a coincidir con Luis Ingolotti, que tenía vínculo vigente pero dejó el club unos días antes de su vencimiento. A ellos se suma Alejandro Piedrahíta, que continuará su carrera en el CSKA Sofía de Bulgaria.
Otro de los movimientos fue el de Guillermo Enrique, quien acordó su llegada a Aldosivi para seguir su carrera. Además, hay dos situaciones de jugadores con contrato vigente que tampoco se cumplirán: Sebastián Lomónaco, que seguirá su carrera en el exterior (iría a la Liga de Chipre), y Juan Yangali, quien aparece en el radar de Quilmes y podría salir en los próximos días.
En contrapartida, la situación de Maximiliano Zalazar quedó resuelta, ya que finalmente continuará en Gimnasia y cumplirá su contrato, luego de haber sido uno de los nombres señalados inicialmente como posible salida.
La salida de Lomónaco se suma a las de Ingolotti, Juan Manuel Villalba, Gastón Suso, Enrique, Garayalde, Merlini, Alan Sosa, Alejandro Piedrahíta, Briasco y Jan Hurtado, y en breve se concretarían también las de Nicolás Sánchez y Leandro Mamut, completando una depuración profunda del plantel profesional de Gimnasia.