El paisaje del Puerto de Zárate se vio transformado este miércoles por la imponente presencia de un gigante de acero. Se trata de uno de los buques cargueros más modernos del mundo, diseñado específicamente para el transporte de vehículos (Pure Car and Truck Carrier), que arribó a la costa argentina con una carga récord de más de 7.000 autos provenientes de China.
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Este "estacionamiento flotante" no solo impresiona por su tamaño —casi 200 metros de eslora (largo) y una altura equivalente a un edificio de 10 pisos— sino por la logística que despliega para mover miles de millones de dólares en mercadería con apenas una veintena de personas a bordo.
Uno de los datos más curiosos del buque es su tripulación: solo 21 personas (mayormente de origen ruso y filipino) operan este monstruo tecnológico. Pero la seguridad es máxima. Dado que su ruta incluye zonas peligrosas como el Mar Rojo, el barco cuenta con un sistema de defensa pasiva:
Mangueras de alta presión: Para repeler intentos de abordaje.
Alambre de púas: Toda la cubierta está rodeada para evitar intrusos.
Citadel (Refugio): Una sala blindada donde la tripulación puede resistir en caso de ataque pirata.
A diferencia de los barcos de contenedores, aquí no hay grúas. El buque es una gran rampa rodante (Ro-Ro). Los operarios portuarios suben al barco y bajan los autos manejando uno por uno, en una danza sincronizada que permite descargar cientos de unidades por hora.
Entre los modelos que llegaron, se destacan vehículos de marcas como BYD, Chery y JAC, reflejando la fuerte apuesta de las automotrices chinas por el mercado argentino en este 2026.