La primera sorpresa entró por los ojos. Después de siete temporadas usando pintura mate (para ahorrar peso), Ferrari volvió al acabado brillante (gloss) con un tono denominado "Rosso Scuderia", mucho más intenso y vibrante. El diseño incorpora grandes secciones de blanco, un guiño directo a los autos de los años 70 que manejaba Niki Lauda, y mantiene los detalles en amarillo, azul y negro de sus patrocinadores principales.
Leer más: Franco Colapinto y Alpine presentaron el nuevo A526 para la temporada 2026 de F1l
Lo importante está debajo del capó. El SF-26 es el primer auto de Maranello diseñado bajo el reglamento de motores 2026.
Potencia Eléctrica: El motor eléctrico (MGU-K) ahora entrega 350 kW (unos 470 HP), igualando la potencia del motor de combustión.
Combustible 100% Verde: Ferrari trabajó junto a Shell en un biocombustible derivado de residuos orgánicos, alejándose de los sintéticos puros que usan otros equipos.
Aerodinámica Activa: El auto cuenta con alerones móviles adelante y atrás para reducir el "drag" en las rectas, eliminando el DRS tradicional tal como lo conocíamos.
No hubo que esperar a los tests de pretemporada. Apenas terminó la presentación digital, Lewis Hamilton se subió al SF-26 para el "shakedown" oficial en la pista de Fiorano. El británico completó los primeros kilómetros bajo la mirada atenta de Fred Vasseur y Charles Leclerc. "Es un nuevo comienzo para todos, hemos puesto una energía increíble en este proyecto", declaró un Lewis que busca su octavo título con el escudo del Cavallino Rampante.
La nota de color de la jornada la dio un video que se volvió viral en cuestión de segundos. Mientras Lewis Hamilton completaba su segundo giro de exhibición, el SF-26 se detuvo por completo en la recta opuesta del circuito privado de Ferrari. Los mecánicos tuvieron que entrar a la pista a pie para asistir al británico, lo que desató una ola de rumores en redes sociales sobre una posible falla prematura en la nueva unidad de potencia.
Sin embargo, desde Maranello se apuraron a poner paños fríos. Según la explicación oficial de la Scuderia, la detención no fue por una avería, sino por una cuestión reglamentaria de la FIA.
El límite de los 15km: Para este tipo de eventos de "demostración", los equipos tienen un tope estrictísimo de solo 15 kilómetros de recorrido.
Ahorro al extremo: Para maximizar cada metro de data y permitir que Charles Leclerc también pudiera subirse al auto más tarde, Hamilton habría detenido el coche a propósito para ser remolcado al box y no "gastar" metros de rodaje en el regreso a los pits.
Aunque la versión oficial suena lógica dentro del laberinto reglamentario de la F1, en el paddock de Fiorano quedó flotando una nube de duda. Algunos testigos aseguran que el auto hizo un sonido "extraño" antes de quedar estático. Lo cierto es que este incidente le agrega una pizca de suspenso a lo que será el debut real en los tests de Barcelona la semana que viene. ¿Es el SF-26 el auto que devolverá a Ferrari a la gloria o los fantasmas de la fiabilidad volvieron para perseguir a Hamilton en su nueva aventura?.