Los docentes universitarios volvieron a manifestarse contra el ajuste que impulsa el Gobierno nacional, encabezado por Javier Milei, y calificaron como una nueva “burla” el último incremento salarial impuesto por decreto, que contempla una suba del 2% retroactiva a diciembre.
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La crítica surge a partir de un duro comunicado difundido por la Federación Nacional de Docentes Universitarios (CONADU), en el que se cuestiona la decisión del Ejecutivo de avanzar de manera unilateral con una actualización salarial que consideran insuficiente y tardía.
Según detalló el gremio, la medida oficial incluye un leve incremento en los salarios junto con el pago de bonos no remunerativos, que varían según la dedicación:
$12.500 para docentes con dedicación simple
$25.000 para dedicaciones semiexclusivas
$50.000 para cargos con dedicación exclusiva
Desde CONADU señalaron que el porcentaje otorgado se encuentra muy por debajo de la inflación y remarcaron que, además, llega más tarde que en otros sectores del Estado, motivo por el cual fue calificado como “una nueva burla a la ley vigente”.
En el comunicado, los docentes advirtieron que la decisión del Gobierno “profundiza el ataque a la universidad pública” y compromete no solo el normal desarrollo del ciclo lectivo 2026, sino también “la existencia misma del sistema universitario”.
La federación alertó que el deterioro salarial y presupuestario está generando una situación crítica en las casas de estudio, con impacto directo en la calidad educativa, la investigación y la permanencia de docentes en el sistema.
La situación salarial en las universidades fue calificada como alarmante. En un contexto de fuertes recortes presupuestarios, los trabajadores docentes y nodocentes figuran entre los más afectados.
CONADU subrayó que la mayoría de los docentes universitarios cobra alrededor de $250.000 mensuales, un salario que permanece congelado desde hace un año, lo que consideran insostenible frente a la situación económica actual.
Ante este escenario, la Federación exigió la convocatoria urgente a paritarias, tal como lo establece la ley, para discutir una recomposición salarial acorde a la inflación, además de la formación y las condiciones de trabajo.
Por último, el gremio anticipó que en las próximas semanas se definirán medidas de fuerza a través de sus cuerpos orgánicos, de cara al inicio del próximo ciclo lectivo. “Con salarios así, la universidad pública no funciona”, concluyeron.