Personal de la Policía Ecológica y la UFI N°17 desbarataron en las últimas horas un criadero clandestino que operaba en una vivienda de calle 69 entre 24 y 25. El procedimiento, que se extendió por más de siete horas, permitió el rescate de 11 animales en condiciones extremas de abandono y desnutrición.
El operativo se inició tras la denuncia de Ezequiel “Kelo”, un reconocido rescatista local que viralizó videos de los animales bajo la lluvia. Al ingresar, los efectivos hallaron nueve perros (entre ellos razas Salchicha y Chow Chow) y dos gatos conviviendo entre basura, humedad y sin atención veterinaria. Algunos animales presentaban infecciones agusanadas y bajo peso.
El dato más cruento del allanamiento fue el hallazgo de un perro muerto dentro de una bolsa de residuos en la vereda. Según el denunciante, el desinterés de los dueños era total: "Había perros que morían, dormían bajo la lluvia y los tiraban a la basura; solo les importaba que fueran de raza para lucrar", afirmó el proteccionista.
La fiscal María Eugenia Di Lorenzo, a cargo de la investigación, fue tajante sobre la actividad del lugar. Sostuvo que someter a las hembras a pariciones sistemáticas cada seis meses para obtener ganancia económica constituye un "sufrimiento innecesario". El caso encuadra en la Ley 14.346 de maltrato animal.
Actualmente, los animales se encuentran bajo resguardo y evaluación veterinaria para su recuperación. La investigación continúa para determinar las responsabilidades penales de los propietarios de la vivienda, quienes ya fueron notificados.