La gala de los Premios Grammy en el Crypto.com Arena de Los Ángeles debía ser una noche de celebración absoluta para la música argentina. Nicki Nicole, nominada a Mejor álbum de música urbana, representó al país en la alfombra roja más importante del mundo. Sin embargo, lo que comenzó como un hito profesional terminó en un amargo descargo de la artista tras recibir una "ola de odio" por su interacción con la estrella estadounidense Billie Eilish.
El conflicto se originó por un video breve donde se ve a ambas artistas conversando. Según explicaron algunos usuarios, Nicki habría intentado compararse con Eilish, lo que desató ataques feroces sobre su música, su apariencia y su legitimidad para estar en la premiación. Ante la escalada de agresiones, la rosarina decidió romper el silencio: “Hablábamos sobre un meme pedorro que hablaba sobre eso, del cual ella estaba al tanto”, aclaró visiblemente molesta.
Lejos de ignorar los comentarios, la cantante explicó que el encuentro fue respetuoso y profesional. “¡Yo jamás me comparé ni mucho menos! Solo nos presentaron y pude felicitarla por su premio, decirle cuánto la admiro y decirle que venga a Argentina”, sostuvo Nicki a través de sus redes. Además, pidió un freno a las interpretaciones malintencionadas: “¡Por favor dejen de tirarme odio por un corte de un video y por cada cosa que inventan sobre mí!”.
La artista también reflexionó sobre el impacto psicológico del acoso virtual. “Sepan que el odio diario realmente afecta y mucho. Agradecería que si no te gusta mi música y mi mundo simplemente no lo consumas, no hace falta remarcar de la forma más cruel posible que lo que hago no te gusta”, concluyó, poniendo el foco en la salud mental de quienes están expuestos al escrutinio público constante.
El descargo no pasó desapercibido para sus colegas. Lali Espósito, referente de la música pop y habitual defensora de la sororidad en la industria, le dedicó un extenso mensaje de apoyo. “En épocas donde el odio es la medicina para la frustración de un sistema colectivo roto, solo queda intentar mostrar algo de humanidad”, analizó Lali, para luego elogiar a su compañera: “Estuviste hermosa Nickita, representando a Argentina. Intentar no ser un odiador es la rebeldía de esta época”.
Desde el entorno íntimo de la artista también hubo repercusiones. Matt Santoro, representante de Nicki Nicole, salió al cruce de las críticas con una postura firme sobre el lugar que ocupa la rosarina hoy en el mapa global. "Hay un punto en que la opinión deja de ser opinión y se convierte en daño. Porque lo que se escribe llega. Y duele de verdad", advirtió Santoro, reforzando la idea de que el éxito internacional a veces genera reacciones desmedidas en el público local.
La situación de Nicki Nicole reabre la discusión sobre el "hate" hacia las artistas mujeres en Argentina. La cantante citó incluso palabras de Bad Bunny para cerrar el tema, remarcando que el odio se vuelve más poderoso con más odio y que la única salida es el respeto. Mientras la industria internacional celebra la diversidad, el terreno digital local sigue mostrando signos de una hostilidad que parece no tener techo frente al éxito ajeno.