El oficialismo dio un paso decisivo para reformar el régimen penal juvenil. Tras resignar la propuesta inicial de bajar la edad a los 13 años, el bloque de Javier Milei pactó con el PRO y la UCR fijar la baja de imputabilidad a los 14 años, garantizando así los votos necesarios para la media sanción.
"Esta es la ley posible", admitieron fuentes libertarias tras el acuerdo con los bloques dialoguistas. El cronograma legislativo comenzará el martes con la constitución de comisiones, seguido de un dictamen el miércoles y la sesión especial el jueves 12 de febrero. El Gobierno asegura contar con un piso de 136 votos para iniciar el debate.
El proyecto propone derogar la actual Ley 22.278. El nuevo esquema contempla penas de hasta 15 años de prisión para delitos graves y prioriza medidas alternativas para condenas menores a 10 años, como servicios comunitarios y reparación del daño.
Además, se establece que los menores deberán estar estrictamente separados de los adultos en los centros de detención. Un punto clave del acuerdo fue la inclusión de una cláusula donde la Nación se compromete a asistir financieramente a las provincias para la implementación del nuevo sistema penal en sus jurisdicciones.