El sable corvo de José de San Martín ya no forma parte del patrimonio exhibido en el Museo Histórico Nacional (MHN). Minutos antes de las 9 de la mañana, la pieza fue retirada bajo una estricta custodia del Regimiento de Granaderos a Caballo, cerrando un capítulo de once años de permanencia en la institución de Parque Lezama.
La salida del sable se produjo en un clima de profunda emotividad. Durante los días previos, más de 5.000 personas -en su mayoría jóvenes- se acercaron al museo para despedir la reliquia. Según fuentes de la institución, muchos visitantes dejaron mensajes de agradecimiento y se retiraron entre lágrimas al ver el cofre vacío.
La decisión del Gobierno Nacional, oficializada mediante el Decreto 81/2026, no estuvo exenta de conflicto. La medida provocó la renuncia de la directora del MHN, María Inés Rodríguez Aguilar, y una presentación judicial de los descendientes de Juan Manuel de Rosas. Los herederos argumentaban que el traslado violaba la voluntad de la donación original de 1897.
Cabe recordar que San Martín le obsequí su arma a Juan Manuel de Rosas como reconocimiento por su defensa de la soberanía en el conflicto con la flota anglo-francesa que tuvo como episodio destacado la batalla de La Vuelta de Obligado.
Tal así, que a en una carta escrita en 1848, San Martín escribe que Rosas había sabido “sostener el honor de la República” frente a las potencias europeas.
Sin embargo, la jueza Macarena Marra Giménez rechazó la medida cautelar al no encontrar pruebas de que la donación fuera "con cargo". Para los expertos e historiadores, el traslado es un error técnico, ya que el Museo Histórico cuenta con mejores condiciones de preservación que un cuartel militar para una pieza de tal antigüedad.
A partir de este domingo 8 de febrero, el sable podrá visitarse en el Regimiento de Granaderos (Av. Luis María Campos 554). El nuevo cronograma de visitas será de miércoles a domingo y feriados, de 11 a 19 horas, con entrada libre y gratuita.