La muerte del actor James Van Der Beek, a los 48 años, volvió a poner en agenda una enfermedad que muchas veces avanza en silencio: el cáncer colorrectal. El intérprete que alcanzó fama mundial como Dawson Leery en Dawson’s Creek había sido diagnosticado en 2023 y un año después decidió hacerlo público. Su fallecimiento reactiva una conversación clave sobre prevención y detección temprana.
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El cáncer de colon, o colorrectal, es un tumor maligno que se origina en el intestino grueso (colon y recto). En la mayoría de los casos se desarrolla a partir de una lesión precursora llamada pólipo, una pequeña formación en la mucosa intestinal que puede transformarse en cáncer con el paso del tiempo si no se detecta y extirpa.
Una enfermedad frecuente pero prevenible
En la Argentina, el cáncer colorrectal es la segunda causa de muerte por tumores malignos, después del cáncer de pulmón. Cada año se diagnostican cerca de 16.000 nuevos casos y provoca alrededor de 7500 muertes. Sin embargo, cuando se detecta en etapas tempranas, la tasa de curación supera el 90%. En estadios avanzados, en cambio, el pronóstico se reduce de manera significativa.
Uno de los principales desafíos es que en sus fases iniciales puede no presentar síntomas o manifestarse de forma inespecífica.
Síntomas de alarma
Cuando aparecen señales, no deben minimizarse. Entre los síntomas más frecuentes se encuentran:
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Sangrado rectal o presencia de sangre en la materia fecal
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Cambios persistentes en el ritmo evacuatorio (diarrea, constipación o alternancia de ambas)
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Dolor o distensión abdominal persistente
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Anemia sin causa aparente
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Pérdida de peso involuntaria
Ante cualquiera de estos signos, es fundamental consultar al médico.
Cómo se previene y detecta a tiempo
La herramienta principal para la prevención es la colonoscopía, un estudio que permite observar el interior del colon y extirpar pólipos antes de que se transformen en cáncer.
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En personas sin antecedentes familiares, se recomienda iniciar los controles a partir de los 50 años (algunas guías sugieren desde los 45).
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Si existen antecedentes de primer grado antes de los 60 años, los estudios deben comenzar a los 40 o antes, según indicación médica.
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En población de riesgo promedio, la colonoscopía se repite cada 10 años.
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También se indica anualmente el test de sangre oculta en materia fecal, una prueba sencilla que puede realizarse en el hogar.
Los estudios preventivos reducen más del 50% la mortalidad asociada a esta enfermedad.
Tratamiento
El tratamiento depende del estadio en el momento del diagnóstico. Puede incluir:
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Cirugía, para extirpar el tumor
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Quimioterapia
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Radioterapia (especialmente en cáncer de recto)
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Terapias dirigidas o inmunoterapia en casos avanzados
Cuanto más temprano se detecta, menos complejo suele ser el tratamiento y mayores son las probabilidades de curación.
Un fenómeno que preocupa: más casos en jóvenes
A nivel internacional se observa un aumento de diagnósticos en menores de 50 años, una tendencia que inquieta a la comunidad científica. Aunque en la Argentina los datos oficiales no muestran un salto estadísticamente significativo en ese grupo, especialistas advierten que en la práctica clínica ven cada vez más casos en adultos jóvenes.
La muerte de Van Der Beek pone en agenda la importancia de realizar los controles correspondientes para detectar la enfermedad a tiempo. En un contexto donde el cáncer es uno de los principales desafíos sanitarios, la prevención, a través de controles periódicos y hábitos saludables, sigue siendo la herramienta principal para cambiar el pronóstico.