Julio Cornelio Guerra Torres, de 41 años y nacionalidad peruana, sostuvo ante el fiscal Fernando Padovan que volvía a su casa “muy cansado” tras trabajar colocando revestimientos y que, mientras conducía su Chevrolet Meriva por la zona de calle 96, “cabeceó una o dos veces”. Según su versión, sintió un golpe seco y entró en pánico porque creyó que alguien le había arrojado un objeto con fines de robo, por lo que continuó hasta su domicilio tocando bocina.
El acusado afirmó que recién al día siguiente, al advertir los daños en la carrocería del vehículo, comenzó a comprender lo que había ocurrido. Entonces se contactó con una abogada y se presentó voluntariamente el domingo al mediodía en la sede de la DDI de La Plata, quedando a disposición de la Justicia.
Fuentes judiciales indicaron que la fiscalía continúa reuniendo pruebas, peritajes y testimonios para determinar con precisión la mecánica del hecho y la responsabilidad penal del imputado. La indagatoria también buscó esclarecer por qué no se detuvo tras el impacto ni pidió ayuda.
La defensa de la familia de la víctima, encabezada por el abogado Fabián Musto, sostuvo que el acusado no pudo responder con exactitud varias de las preguntas formuladas y consideró que su situación procesal es “complicada”. Mientras tanto, los familiares de la joven siguen de cerca el avance de la causa y reclaman justicia.
Detención confirmada
Tras la declaración y la recolección de elementos de prueba, el juez de Garantías Juan Pablo Masi ordenó la detención de Guerra Torres en el marco de la causa por homicidio culposo agravado por abandono de persona. También convalidó el allanamiento realizado en su vivienda y el secuestro del vehículo, que será sometido a pericias técnicas.
Según la investigación, Eugenia caminaba por la zona de calle 96 el viernes 13 de febrero por la noche cuando fue embestida por un vehículo que circulaba en el mismo sentido. Tras el impacto, el conductor se retiró del lugar sin detenerse. Cámaras de seguridad privadas y municipales permitieron reconstruir la secuencia y establecer el recorrido del automóvil involucrado, una Chevrolet Meriva negra.
El vehículo fue localizado en la zona de 6 y 57, con un fuerte impacto en el parabrisas del lado del conductor. Además, se constató que está radicado en Chubut y que registra reiteradas infracciones. La identificación confirmó que pertenecía a Guerra Torres.
De acuerdo con la investigación, el acusado estuvo casi dos días prófugo e incluso fue a trabajar el sábado por la mañana, pocas horas después del hecho. Según trascendió, también habría solicitado un adelanto de un millón de pesos a su empleadora antes de entregarse. La causa continúa en etapa de instrucción y no se descartan nuevas medidas en los próximos días.