La mañana del jueves comenzó con una sorpresa geológica para los habitantes de la Costa Atlántica. Según informó el Instituto Nacional de Prevención Sísmica (INPRES), un temblor de magnitud 4.9 se produjo a las 8:15 en el Mar Argentino. El epicentro se ubicó a 151 kilómetros al sur de Mar del Plata y a unos 160 kilómetros al sudeste de Necochea, con una profundidad de apenas 9 kilómetros.
A pesar de que el organismo calificó la intensidad como "muy débil", la escasa profundidad del evento favoreció que se percibiera con claridad en edificios altos y zonas como Sierra de los Padres. "Tembló todo, por suerte fueron pocos segundos", aseguró Julián, un vecino marplatense. Por su parte, otros residentes comentaron que la vibración en pisos y ventanas se sintió especialmente en zonas con alta densidad de edificios.
La tecnología también jugó su papel: miles de usuarios recibieron en sus celulares la alerta sísmica de Android, que notificó un "terremoto de magnitud aproximada 4.3" pocos minutos después de ocurrido el evento. Esto generó incertidumbre en diversos espacios laborales que, de forma preventiva, decidieron evacuar sus instalaciones durante la mañana.
Ante la lógica preocupación por posibles consecuencias, expertos aclaran que el epicentro fue mar adentro y no en tierra firme. Asimismo, descartaron cualquier riesgo de tsunami para la zona, aunque advirtieron que podría registrarse un mayor oleaje en las próximas horas.
Por otro lado, los técnicos negaron cualquier vinculación entre este movimiento natural y las tareas de exploración offshore que se desarrollan en la región. Cabe recordar que la costa bonaerense no es una zona caracterizada por la actividad sísmica habitual, lo que explica el impacto y la sorpresa de este episodio.