El Gobierno nacional modificó el esquema de actualización del precio del gas dentro del sistema de subsidios y redefinió los períodos estacionales utilizados para trasladar esos valores a las tarifas que pagan los usuarios. La medida fue oficializada mediante una resolución publicada en el Boletín Oficial.
Leer también: Alak anunció nuevas obras en el Coliseo Podestá y presentó la temporada 2026
La decisión fue impulsada por la Secretaría de Energía de la Nación, dependiente del Ministerio de Economía de la Nación Argentina, y establece nuevas reglas para aplicar los ajustes vinculados al costo del gas que adquieren las distribuidoras, uno de los componentes que integran la tarifa final del servicio.
Según la normativa, se restablecen dos períodos estacionales para aplicar las actualizaciones. El período invernal abarcará del 1 de mayo al 30 de septiembre, mientras que el período estival se extenderá del 1 de octubre al 30 de abril del año siguiente.
El cambio quedó formalizado a través de la Resolución 60/2026, que redefine el mecanismo para trasladar a las tarifas las variaciones en el precio del gas. La medida también modifica un apartado de las reglas básicas de la licencia de distribución fijadas por el Decreto 2.255/1992, que regula la prestación del servicio público de gas por redes.
La decisión se apoya en lo establecido por la Ley 24.076 de Gas Natural, que determina que el precio del gas incluido en la tarifa debe reflejar el costo de adquisición del combustible. La normativa también establece que las variaciones en ese valor deben trasladarse al usuario final sin generar ganancias ni pérdidas para las empresas distribuidoras o transportistas.
Desde el Gobierno explicaron que el esquema vigente había sido modificado en 2018 para alinearlo con cuadros tarifarios semestrales, pero señalaron que ese criterio perdió relevancia tras la implementación del sistema de Precio Anual Uniforme (PAU), que fija un valor promedio anual del gas reconocido en las tarifas. En ese marco, la estacionalidad regulatoria pasa a responder principalmente al comportamiento de la demanda, que suele aumentar a partir del invierno.