El Gobierno nacional avanza con una nueva etapa de recorte en el Estado y proyecta despedir entre 5.000 y 6.000 empleados públicos en los próximos días, en el marco de un plan más amplio que apunta a reducir hasta un 10% la planta total durante 2026.
Según indicaron fuentes del Poder Ejecutivo, las primeras desvinculaciones comenzaron la semana pasada y alcanzarán a distintas áreas de la administración nacional. Sin embargo, la meta oficial es aún más ambiciosa: recortar más de 27.000 puestos en organismos públicos, empresas estatales y sociedades del Estado. De acuerdo a los últimos datos del INDEC, el Sector Público Nacional contaba en enero de este año con 278.705 empleados. En ese contexto, la administración busca profundizar la reducción del personal en medio de una caída en la recaudación y un escenario de menor actividad económica.
Entre los organismos que podrían verse alcanzados por el ajuste aparecen el INDEC, el CONICET, la CONEAU, la ANSES, el ENARGAS, el ENRE, el INTA, el INTI, el SENASA y el ENACOM, entre otros entes descentralizados y dependencias estatales.
Desde el oficialismo sostienen que se trata de un proceso “dinámico”, en el que no existe un número fijo de despidos por organismo, sino que las decisiones se toman en función de evaluaciones internas en cada área. En esa línea, aseguran que el objetivo es avanzar en una reducción estructural del Estado y mejorar la eficiencia del gasto público. A su vez, según datos del Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, desde diciembre de 2023 ya se eliminaron 60.494 puestos en la administración pública nacional, con una fuerte reducción en cargos jerárquicos.
El avance del ajuste genera expectativas y preocupación en distintos sectores, especialmente en organismos técnicos y científicos, donde advierten por el impacto que podrían tener los recortes en el funcionamiento y la prestación de servicios.