El Gobierno de Javier Milei avanza con un nuevo ajuste en el Estado y proyecta despedir entre 5.000 y 6.000 empleados públicos en los próximos días, como parte de un plan más amplio que busca reducir hasta un 10% la planta total durante 2026.
Según fuentes del Poder Ejecutivo, las primeras desvinculaciones comenzaron la semana pasada y el recorte se extenderá a distintas áreas de la administración nacional. El objetivo final contempla una reducción de más de 27.000 puestos en organismos, empresas y sociedades estatales.
De acuerdo a datos del INDEC, el Sector Público Nacional contaba con 278.705 empleados en enero de este año. En ese contexto, el Gobierno profundiza el ajuste en medio de una caída en la recaudación y una desaceleración de la actividad económica.
Gran parte de las bajas correspondería a contratos que no serán renovados, una modalidad habitual dentro del Estado. A esto se suman procesos de reestructuración, eliminación de áreas consideradas duplicadas y esquemas de retiros voluntarios en distintos organismos.
A diferencia de etapas anteriores, el foco del ajuste estará puesto en organismos descentralizados, donde se prevé una reducción significativa de personal. Desde el oficialismo señalaron que se trata de un proceso “dinámico”, en el que no hay un número fijo de despidos por área, sino que las decisiones se toman en función del análisis de cada sector.
Entre las entidades que podrían verse afectadas figuran el CONICET, la ANSES, el INTA, el INTI, el ENARGAS, el ENRE, el SENASA y el ENACOM, entre otros.
El ajuste se da en paralelo a un aumento del desempleo, que alcanzó el 7,5% de la población económicamente activa al cierre de 2025, por encima del 6,4% registrado el año anterior. Según datos oficiales, desde diciembre de 2023 ya se eliminaron más de 60.000 puestos en el sector público nacional, en el marco de un proceso de reducción estructural del Estado.