Nahir Galarza, quien cumple una condena a prisión perpetua desde 2018, abandonó momentáneamente la Unidad Penal Nº6 de Concepción Arenal (Paraná) este miércoles por la mañana. El motivo del traslado fue una autorización especial concedida por la Justicia de Entre Ríos por razones humanitarias, permitiéndole visitar a su abuela materna en Gualeguaychú.
La mujer padece una enfermedad oncológica avanzada, lo que motivó el pedido del defensor de Galarza, Eduardo Gerard. Tras una constatación médica por parte de un perito forense del Juzgado de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad N°2, se dio luz verde al encuentro familiar, que se extendió durante aproximadamente una hora bajo un hermético operativo de seguridad.
El inspector general Alejandro Mondragón explicó que la custodia incluyó personal penitenciario especializado, un chofer y una oficial responsable. "Al ser un caso mediático, manejamos la situación con la mayor discreción para evitar disturbios", señaló la autoridad. Antes de permitir el ingreso de Nahir, los agentes supervisaron el domicilio y controlaron todos los movimientos externos. Una vez finalizado el tiempo estipulado, la joven de 27 años fue trasladada nuevamente al penal.
Nahir Galarza, privada de su libertad desde los 19 años tras el homicidio de Fernando Pastorizzo, ha intentado reconfigurar su vida intramuros. Actualmente comparte pabellón con otras seis internas y ha bajado notablemente su perfil mediático. En el último año, se recibió de operador preventivo en Salud Mental y aspira a completar la carrera de Psicología Social. Además, da clases de gimnasia dentro de la unidad tras haberse certificado como personal trainer, y participa activamente en talleres de yoga y meditación.