INTERéS | 3 ABR. 2026

ARTEMIS II

Artemis II: la NASA volvió a llevar humanos a la Luna tras más de medio siglo

La misión marcó un récord histórico de distancia y abre una nueva etapa en la exploración espacial.



La NASA concretó el lanzamiento de la misión Artemis II, un hito que marca el regreso de astronautas al espacio profundo con destino a la Luna por primera vez en más de 50 años.


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El despegue se realizó desde el Centro Espacial Kennedy y tuvo como protagonistas a Christina Koch, Reid Wiseman, Victor Glover y Jeremy Hansen. La misión está prevista para una duración de 10 días y funcionará como prueba clave antes de futuros alunizajes.

Durante las primeras horas de vuelo, la cápsula Orion alcanzó una órbita de casi 70.400 kilómetros de altura, una cifra inédita para misiones tripuladas. Desde allí, se preparó para ejecutar la maniobra de inyección translunar, que la impulsa definitivamente fuera de la órbita terrestre rumbo a la Luna.

El objetivo es realizar un sobrevuelo del satélite, incluyendo la observación directa de su cara oculta, y regresar a la Tierra en una trayectoria de retorno libre. En su punto más lejano, la nave alcanzará unos 402.000 kilómetros de distancia, superando el récord histórico establecido por la misión Apollo 13.

La jornada inicial estuvo dedicada a la verificación de sistemas críticos, como soporte vital, comunicaciones y funcionamiento general de la nave. Si bien se registraron inconvenientes menores, como una breve pérdida de comunicación y un problema en el sistema sanitario, ambos fueron resueltos sin afectar el desarrollo de la misión.

El avance representa un punto de inflexión para la exploración espacial, ya que ningún ser humano había abandonado la órbita terrestre baja desde la misión Apollo 17. Artemis II busca validar la capacidad de la nave Orion para operar en el espacio profundo y sentar las bases para futuras misiones.

En ese marco, la NASA proyecta continuar con Artemis III, que prevé un alunizaje tripulado, y avanzar hacia la instalación de una presencia humana sostenida en la Luna, con especial foco en el polo sur del satélite.

El éxito de esta misión no solo implica un salto tecnológico, sino también el inicio de una nueva etapa en la exploración humana más allá de la Tierra, con la mirada puesta en futuros viajes a Marte.