El ministro de Gobierno de la provincia de Buenos Aires, Carlos Bianco, lanzó fuertes críticas a la política exterior del gobierno nacional tras una serie de votaciones en la Organización de las Naciones Unidas luego de la polémica de rechazar el tratado contra la condena a la esclavitud días atrás.
"Haber votado en contra del tratado contra la condena a la esclavitud en la ONU, es una verguenza nacional. Esa serie de votaciones no tiene nada que ver con la historia diplomática de la República Argentina."
"Además nos complica en un frente que nos preocupa muchísimo que es disputar en las naciones unidas la causa Malvinas, que tiene que ver con la soberanía de nuestras islas".
Allí, Bianco presentó un informe del gobierno de Estados Unidos donde se ven las últimas votaciones de Argentina en la ONU, Donde previo a detallar aclaró que "El problema no es votar algunas cosas igual que EEUU, es LO que se vota en conjunto con ellos e israel".
“El gobierno votó en contra del bloqueo de los Estados Unidos contra Cuba. Y de nuevo, más allá de lo que piensa cada uno, Cuba ha sido, como gran parte de los países de América Latina, de los países que más nos han apoyado en nuestra causa Malvinas”, afirmó.
En ese sentido, también cuestionó otras decisiones diplomáticas: “Votó en contra del respaldo a la declaración de Nueva York sobre el arreglo pacífico de la cuestión de Palestina y la implementación de la solución estatal, que fue siempre históricamente la posición que tomó Argentina”.
Bianco fue aún más crítico al referirse a otros posicionamientos: “Votó en contra, único país en el mundo que votó en contra de los derechos de los pueblos indígenas”.
Además, apuntó contra una votación vinculada a violencia de género en entornos digitales: “Votó en contra de la intensificación de los esfuerzos para prevenir y eliminar todas las formas de violencia contra las mujeres y las niñas en el marco del entorno digital, pero se arrepintió”.
Para el funcionario, estas decisiones tienen consecuencias concretas: “Atentan todas estas votaciones contra nuestro reclamo por las Islas Malvinas, porque gran parte de los países que promueven estas resoluciones son los países que nos apoyan”.
También advirtió que “dañan el prestigio del país” y “quiebran toda una tradición diplomática de la Argentina” vinculada a los derechos humanos y la resolución pacífica de conflictos.