Gimnasia y Esgrima La Plata goleó 4-1 a Camioneros en el estadio Florencio Sola y avanzó a los 16avos de final de la Copa Argentina, en un partido que marcó el debut interino de Ariel Pereyra tras la salida de Fernando Zaniratto.
El “Lobo” mostró contundencia ofensiva y logró sobreponerse a un arranque irregular para quedarse con una victoria clara gracias a los goles de Marcelo Torres, Alexis Steimbach, Maximiliano Zalazar e Ignacio Fernández. Para Camioneros había empatado parcialmente Federico Aguirre.
Gimnasia golpeó primero a los seis minutos del primer tiempo, cuando Torres convirtió de penal con un remate cruzado para abrir el marcador. Sin embargo, la ventaja duró poco: a los 11 minutos, Aguirre aprovechó una mala salida del arquero Nelson Insfrán y, tras una serie de rebotes, marcó de cabeza el 1-1.
Con el correr de los minutos, el equipo platense logró reacomodarse y volvió a tomar el control del partido. A los 30, Steimbach envió un centro bajo que se desvió en un defensor y terminó metiéndose en el segundo palo para el 2-1.
En el complemento, Gimnasia hizo pesar la diferencia de categoría y liquidó el encuentro. A los 20 minutos, Zalazar sacó un remate desde el borde del área que, tras un desvío, se transformó en el 3-1.
Cinco minutos más tarde, Ignacio “Nacho” Fernández selló la goleada tras empujar la pelota dentro del área luego de una asistencia de Torres.
El equipo manejó los tiempos en el tramo final y aseguró una clasificación sin sobresaltos, en un contexto marcado por la transición tras la salida de su entrenador.
Con este triunfo, Gimnasia avanzó a los 16avos de final, donde se enfrentará a Acassuso, que viene de dar la sorpresa al eliminar a Newell's Old Boys.
Tras el partido, el capitán Ignacio Fernández destacó la importancia del triunfo en un momento delicado del equipo: “Había que ganar, veníamos bastante golpeados”.
Y agregó: “Ponernos en ventaja nos hizo manejar el partido con más tranquilidad y en el segundo tiempo lo pudimos liquidar”.
La goleada le permite al “Lobo” tomar aire y enfocarse en lo que viene, mientras la dirigencia continúa en la búsqueda de un nuevo entrenador.