A un años de su muerte, enAgenda repasa la relación entre Papa Francisco y la ciudad de La Plata. La misma no se construyó a partir de una presencia territorial directa, sino a través de vínculos institucionales, gestos simbólicos y hechos que marcaron la historia reciente. Desde su elección en 2013, la capital bonaerense se convirtió en uno de los primeros puntos del país en reflejar el impacto de su figura.
El vínculo entre el Papa Francisco y Eduardo Pironio
Uno de los lazos más importantes se da en el plano eclesiástico. Antes de convertirse en Papa, Jorge Bergoglio ya mantenía referencias hacia figuras clave vinculadas a la ciudad, como Eduardo Pironio, quien tuvo una fuerte presencia en La Plata durante la década del ´60. En esos años, Bergoglio era el superior de los sacerdotes Jesuitas en la Argentina.
"Lo conocí mucho a Pironio desde que él era obispo auxiliar de La Plata. Yo en esa época era Provincial de los Jesuitas", recordó en 2008 el cardenal Bergoglio, en una entrevista realizada en el marco V Encuentro Nacional de Sacerdotes, celebrado en Villa Cura Brochero, Córdoba.
Posteriormente en sus funciones como Papa, Francisco, decidió beatificarlo (el paso previo a ser Santo) el miercoles 8 de noviembre de 2023, marcando uno de los puntos de coincidencia, aunque de manera indirecta entre él y la ciudad de La Plata.
La inundación del 2 de abril de 2013 y su ayuda luego de su reciente nombramiento
Otro punto de conexión se dio en un momento crítico: la inundación del 2 de abril de 2013. A pocos días de asumir su papado, Francisco expresó su cercanía con las víctimas desde el Vaticano, en uno de los primeros gestos que lo vincularon emocionalmente con la ciudad.
El Sumo Pontifice decidió donar US$ 50.000 para asistir a las víctimas de la inundación de La Plata del 2 de abril de 2013 a través del Pontificio Consejo Cor Unum.
Calles en su honor, murales y un fuerte vínculo cultural con La Plata
Casualmente, días antes de la devastadora inundación, la ciudad le rindió homenaje al rebautizar un tramo de la avenida 53 —frente a la Catedral y el Arzobispado— como “Papa Francisco” el 26 de marzo de ese mismo año. La decisión reflejó la rapidez con la que su figura fue incorporada al paisaje urbano local.
Con el paso del tiempo, esa presencia se consolidó en el espacio público a través de murales, referencias culturales y distintas expresiones que mantienen vigente su legado. En barrios como Los Hornos, su imagen forma parte del entramado visual cotidiano, reforzando una memoria colectiva que excede lo estrictamente religioso.
Los cambios impulsados en su rol de líder de la Iglesia Católica en La Plata
En paralelo, su rol como líder de la Iglesia Católica también tuvo impacto en la estructura local. A través de decisiones vinculadas al Arzobispado de La Plata, el Papa influyó en la organización eclesiástica, marcando una relación más política-religiosa que territorial.
Aceptó la renuncia de Monseñor Aguer en 2018, -con quien no tenía la mejor relación-, y designó como nuevo arzobispo a Víctor Manuel “Tucho” Fernández. Este teólogo, de gran relación con Francisco y ex rector de la Universidad Católica Argentina, representaba un viraje claro hacia una impronta más progresista.
El nombramiento fue una jugada política: colocar a un hombre de su máxima confianza en una arquidiócesis que había sido bastión del ala más tradicionalista de la Iglesia Católica. Durante su paso por La Plata, Fernández implementó reformas pastorales acordes a la visión de Francisco, promoviendo una Iglesia más abierta y menos moralista.
Finalmente, la ciudad sostuvo ese vínculo mediante actos y celebraciones: Misas en la Catedral y homenajes institucionales reforzaron su presencia simbólica, consolidando a Francisco como una figura central dentro de la identidad contemporánea platense.