El gobernador bonaerense, Axel Kicillof, participó en Luján de una serie de actividades en homenaje al Papa Francisco, al cumplirse un año de su fallecimiento.
La jornada comenzó en el Centro Cultural y Turístico Municipal “Ana de Matos”, donde el mandatario encabezó el descubrimiento de un mural conmemorativo dedicado al Sumo Pontífice. La obra, de 1,60 por 1,95 metros, fue realizada por los artistas Paula Soto y Gonzalo López Lluch, integrantes del colectivo “Mosaico Nacional”.
En ese mismo espacio, Kicillof recorrió una muestra fotográfica que retrata el camino de Jorge Bergoglio, desde su etapa como Arzobispo de Buenos Aires hasta su papado. La exposición propone un recorrido visual por momentos clave de su vida y su vínculo con la sociedad argentina.
Durante su discurso, el gobernador remarcó la vigencia del legado de Francisco y llamó a trascender el homenaje simbólico: “No alcanza con recordarlo en un homenaje, es necesario también contribuir con su obra poniendo en práctica sus ideales”, sostuvo.
En ese sentido, enfatizó una de las definiciones más representativas del pensamiento del Papa: “no hay libertad sin justicia social”, y advirtió sobre el contexto internacional actual: “En tiempos en los que hay fuerzas mundiales que la consideran como una aberración, nosotros recordamos su enseñanza más profunda”.
Kicillof también destacó la “cultura del encuentro” promovida por Francisco, y la contrapuso con lo que definió como una “cultura de la cancelación”, caracterizada por “agresiones, odio, insultos y persecución al que no piensa igual”.
Además, compartió una experiencia personal tras su visita al Vaticano: “Fui testigo de su inmensa humanidad”, expresó, y planteó que el mejor homenaje posible es preguntarse diariamente qué se puede hacer para contribuir a la paz.
De la actividad participaron la jefa de Asesores de la Provincia, Cristina Álvarez Rodríguez, el intendente de Luján, Leonardo Boto, y el arzobispo de la Arquidiócesis Mercedes-Luján, Jorge Eduardo Scheinig, entre otros funcionarios y autoridades religiosas.
Por su parte, Álvarez Rodríguez destacó a Francisco como “la voz argentina más potente en favor de los sectores más vulnerables”, y sostuvo que retomar sus valores puede ayudar a enfrentar un escenario global marcado por la violencia y la desigualdad.
En la misma línea, Scheinig afirmó que, en un mundo atravesado por la incertidumbre, figuras como la de Francisco “traen paz y esperanza de transformación”, mientras que Boto subrayó la necesidad de mantener vivas sus ideas sobre comunidad y desarrollo.
La jornada concluyó en la Basílica Nuestra Señora de Luján, donde el gobernador participó de una misa federal en homenaje al Papa. La ceremonia fue presidida por Marcelo Colombo, titular de la Conferencia Episcopal Argentina.
El acto religioso se realizó en el marco de la 128° Asamblea Plenaria del Episcopado, y contó con la presencia de autoridades eclesiásticas, dirigentes políticos, representantes sindicales y diplomáticos.
De este modo, a un año de su muerte, la figura de Francisco volvió a ocupar un lugar central en la agenda pública, con un homenaje que combinó memoria, reflexión política y reivindicación de sus valores en el presente.