River Plate dio un paso fuerte hacia la profesionalización de su estructura deportiva: a falta de la confirmación oficial, el club acordó la llegada de Pablo Longoria como nuevo director deportivo. El español de 39 años, recientemente desvinculado de la presidencia del Olympique de Marsella, arribará a la Argentina en los próximos días para ponerse al frente del proyecto futbolístico del club de Núñez.
Longoria tendrá un rol central dentro del organigrama: será el nexo entre la dirigencia y el área deportiva, con responsabilidad directa sobre el plantel profesional, las divisiones inferiores y el desarrollo de un modelo integral que abarque scouting, análisis de datos y formación. En ese esquema, trabajará bajo la órbita de Stéfano Di Carlo y Enzo Francescoli.
La llegada del asturiano se da tras varias semanas de negociaciones que incluyeron algunos puntos de tensión en la etapa final. Sin embargo, River logró cerrar al principal apuntado para un cargo que considera estratégico, especialmente de cara al próximo mercado de pases y al armado del equipo que conduce Eduardo “Chacho” Coudet para el segundo semestre de 2026.
En Francia, su gestión estuvo marcada por la reconstrucción de un club golpeado económica y deportivamente, al que logró devolver a la Champions League tras siete temporadas. Aunque no consiguió títulos -en un contexto de fuerte desigualdad frente al PSG-, su ciclo fue valorado por la reestructuración institucional y deportiva. También atravesó momentos complejos, incluyendo amenazas de muerte que lo obligaron a tomarse una licencia.
Especialista en análisis de datos, políglota (sabe seis idiomas) y obsesivo del trabajo -llega a analizar cientos de partidos por semana-, Longoria combina la estadística con la observación directa. “No soy partidario de firmar jugadores por video”, supo afirmar, dejando en claro que el análisis cuantitativo es apenas el primer filtro dentro de un proceso más amplio.
Su filosofía se basa en detectar valor donde otros no lo ven, apostando tanto por jóvenes con proyección como por futbolistas experimentados capaces de generar impacto inmediato. En su carrera fue responsable de operaciones destacadas, como la llegada de Alexis Sánchez y Pierre-Emerick Aubameyang al Marsella, además de otras apuestas más polémicas como la contratación de Mason Greenwood.
En River, uno de sus principales objetivos será potenciar el sistema de scouting para convertirlo en referencia regional, fortalecer las divisiones inferiores y blindar a los talentos surgidos del club. Además, buscará unificar un modelo de juego en todas las categorías, incorporar equipos multidisciplinarios y consolidar la marca River a nivel internacional, apoyado en su amplia red de contactos.
La apuesta de la dirigencia apunta a un cambio de paradigma: pasar de una estructura tradicional a un modelo moderno, basado en la planificación, la tecnología y la eficiencia en la toma de decisiones. Con la llegada de Longoria, River busca dar ese salto.