El Fondo Monetario Internacional aprobó este jueves la segunda revisión del acuerdo firmado con la Argentina en el marco del Servicio Ampliado del Fondo (SAF), lo que habilita un nuevo desembolso inmediato de aproximadamente 1.000 millones de dólares para el país. Tras conocerse la decisión, el presidente Javier Milei celebró en redes sociales con un breve mensaje: “ACUERDO CON EL FMI APROBADO. TMAP. MAGA. VLLC!”.
Según informó el FMI en un extenso comunicado difundido desde Washington, el Directorio Ejecutivo completó la revisión del acuerdo de 48 meses firmado con la Argentina y concluyó además la consulta del Artículo IV correspondiente a 2026.
El organismo destacó que “el impulso reformista se ha fortalecido” a partir de la aprobación de leyes fiscales, comerciales y laborales, además de modificaciones en el esquema monetario y cambiario impulsadas por el Gobierno nacional. De acuerdo al Fondo, esas medidas contribuyeron a la acumulación de reservas y a mejorar la capacidad del país para enfrentar crisis externas.
La aprobación del Directorio libera un desembolso cercano a los 1.000 millones de dólares, elevando el total girado a la Argentina en el marco del programa a unos 15.800 millones de dólares.
No obstante, el FMI reconoció que no se alcanzó una de las metas centrales del programa: la acumulación de reservas internacionales netas. Aun así, sostuvo que “la implementación del programa se ha mantenido sólida” y valoró las “medidas correctivas” adoptadas por el Gobierno para acercarse a los objetivos pactados.
La directora gerente del organismo, Kristalina Georgieva, afirmó que la administración de Milei “ha seguido avanzando con paso firme en la estabilización y la creación de una economía más orientada al mercado”. También señaló que las reformas impulsadas por el Ejecutivo permitieron “una renovada desinflación y una mayor confianza en el mercado”.
Entre los puntos destacados por el Fondo aparecen la reducción de subsidios a la energía, el ajuste del gasto público, la flexibilización cambiaria y las reformas laborales y comerciales. Además, el organismo insistió en la necesidad de continuar acumulando reservas y avanzar hacia un acceso “duradero” a los mercados internacionales de crédito.
En paralelo, el informe remarcó que el programa continúa expuesto a “riesgos elevados”, tanto externos como internos, y advirtió sobre la importancia de mantener políticas de ajuste económico y planes de contingencia.
Las proyecciones incluidas en el documento prevén para 2026 una inflación del 25%, crecimiento del PBI del 3,5% y una tasa de desempleo del 7,2%. También estiman que la deuda del gobierno federal se reducirá del 80,3% al 73,2% del PBI.