Cinco años después de uno de los crímenes que más conmoción provocó en La Plata durante la pandemia, este martes comenzó el juicio oral y público por el asesinato de Ayelén Estefanía Arredondo, la estudiante de Derecho de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) asesinada en abril de 2021 en la casa de sus padres, en Altos de San Lorenzo.
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El debate se desarrolla en el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) V de La Plata y tiene en el banquillo de los acusados a Marcelo Alejandro Saleh, un remisero que permanece detenido desde el día del hecho y que llega imputado por “homicidio en ocasión de robo criminis causa”, delito que prevé la pena de prisión perpetua.
La acusación está a cargo de la fiscal de juicio Viviana Arturi, mientras que la defensa es ejercida por el defensor oficial Juan Fernández. Según se informó, durante el proceso declararán 19 testigos, entre ellos el padre de la víctima, cuya exposición aparece como una de las más relevantes del debate.
Ayelén Arredondo tenía 23 años, estudiaba en la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la UNLP y además era ayudante alumna de la Cátedra III de Derecho Romano. Su asesinato generó una profunda repercusión en el ámbito universitario y en toda la ciudad.
El hecho ocurrió el sábado 10 de abril de 2021, cerca de las 9.30, en la vivienda familiar ubicada en calle 75 entre 21 y 22. La joven estaba sola cuando fue atacada.
La investigación, encabezada originalmente por el fiscal Juan Menucci, sostuvo desde el comienzo que Saleh conocía los movimientos de la familia porque realizaba traslados frecuentes para los padres de Ayelén cuando visitaban a otro hijo alojado en la Unidad Penitenciaria 42 de Florencio Varela.
Según la hipótesis acusatoria, el remisero trasladó a los padres de la joven esa misma madrugada y, al advertir que habían dejado pertenencias y las llaves de la vivienda dentro del vehículo, regresó a La Plata con intenciones de robar en la casa.
La pesquisa sostiene que creyó que la vivienda estaba vacía, pero se encontró con Ayelén dentro del domicilio. Allí se habría producido un forcejeo que terminó con el brutal asesinato de la estudiante.
La autopsia determinó que la joven murió a causa de politraumatismos craneales provocados con un elemento contundente. Desde el inicio de la investigación, una barreta secuestrada dentro del Volkswagen Polo del acusado quedó bajo sospecha como posible arma homicida.
Uno de los elementos centrales de la causa fue la rápida detención de Saleh. De acuerdo a la reconstrucción judicial, tras el crimen salió de la vivienda ensangrentado y fue advertido por un vecino que comenzó a perseguirlo hasta interceptarlo en la zona de 24 y 75.
Cuando fue detenido por la Policía, presentaba lesiones en el rostro compatibles con una posible resistencia de la víctima y llevaba una mochila con distintos elementos incorporados luego al expediente, entre ellos guantes, precintos y dinero en efectivo.
Posteriormente, los investigadores secuestraron el auto utilizado por el acusado y encontraron en su interior la barreta que quedó sometida a peritajes. Durante la instrucción, Saleh se negó a declarar ante el fiscal Menucci y desde entonces permanece detenido.
La causa también incorporó antecedentes penales del imputado. Según el expediente, Saleh registraba procesos judiciales desde 1986 por delitos como hurto, robo, atentado y resistencia a la autoridad e intento de robo con arma de fuego.
Además, durante la investigación surgieron referencias laborales que indicaban que había sido desvinculado de una remisería por supuestos faltantes de dinero, aunque ese episodio no derivó en denuncias penales.
Ahora, cinco años después del crimen que sacudió a La Plata en plena pandemia, el TOC V deberá determinar si Marcelo Saleh fue el autor del asesinato de Ayelén Arredondo y definir su eventual condena.