El juicio oral por el crimen de Ayelén Arredondo entró en su etapa decisiva este jueves en los tribunales de La Plata, con los alegatos de las partes y un fuerte pedido de prisión perpetua para el acusado, Marcelo Alejandro Saleh.
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La audiencia se desarrolló ante el Tribunal Oral en lo Criminal V, donde la fiscal Viviana Arturi sostuvo que el remisero cometió un “homicidio criminis causa”, al considerar que mató a la joven para garantizar el robo y evitar ser denunciado. Por ese motivo, solicitó la pena máxima prevista en el Código Penal.
La defensa oficial, encabezada por Juan Manuel Fernández, rechazó esa calificación y pidió que el hecho sea encuadrado como “homicidio en ocasión de robo”, figura que contempla una condena temporal y considerablemente menor. El eje de la discusión jurídica quedó centrado en determinar si el asesinato fue ejecutado deliberadamente para asegurar la impunidad o si ocurrió durante un forcejeo en medio del robo.
Durante el debate, Saleh reconoció haber ingresado a la vivienda de Altos de San Lorenzo con intenciones de robo y admitió haber golpeado a la víctima con una barreta. “Pensé que estaba desmayada”, declaró ante los jueces, en una estrategia defensiva orientada a descartar una intención homicida previa.
Sin embargo, la fiscalía sostuvo que la violencia del ataque y las lesiones constatadas en la autopsia contradicen esa versión. Según la investigación, Ayelén murió producto de graves traumatismos craneales provocados con un objeto contundente.
El crimen ocurrió el 10 de abril de 2021, en plena pandemia, en la casa familiar ubicada en 75 entre 21 y 22. La joven tenía 23 años, estudiaba Abogacía en la Universidad Nacional de La Plata y era ayudante en la cátedra de Derecho Romano. La causa sostiene que Saleh aprovechó que conocía a la familia para regresar a la vivienda luego de trasladar a los padres de la víctima a la Unidad Penitenciaria 42 de Florencio Varela.
Tras el ataque, el acusado escapó ensangrentado y fue reducido por un vecino que lo persiguió hasta 24 y 75. Al momento de la detención llevaba una mochila con dinero, precintos y guantes, mientras que en el auto utilizado se secuestró una barreta señalada como la presunta arma homicida.
Durante las audiencias también declararon los padres de Ayelén, quienes reclamaron justicia y la máxima condena. “Quiero que vaya una perpetua esta lacra”, expresó el padre de la joven frente al tribunal. Con los alegatos concluidos, el tribunal quedó en condiciones de dictar sentencia. El veredicto será anunciado en los próximos días.