UNIVERSIDAD | 29 MAY. 2026

DIA MUNDIAL SIN TABACO

Científicos de la UNLP alertan que vapear no es más seguro que fumar

Especialistas de la UNLP advirtieron sobre los riesgos del vapeo y señalaron que los cigarrillos electrónicos pueden provocar graves lesiones pulmonares, adicción y daños irreversibles.



En el marco del Día Mundial Sin Tabaco, investigadores de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) advirtieron que el vapeo está lejos de ser una alternativa segura al cigarrillo tradicional y alertaron sobre los efectos que los dispositivos electrónicos pueden generar en la salud.


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El médico Enrique Correger, de la Facultad de Ciencias Médicas de la UNLP, y el especialista Oswaldo Aranda, docente de la Facultad de Ciencias Exactas de la UNLP, remarcaron que la evidencia científica actual demuestra que los cigarrillos electrónicos pueden provocar lesiones pulmonares graves e incluso insuficiencia respiratoria aguda.

Según explicaron, aunque los vapers suelen promocionarse como dispositivos de “menor riesgo”, los aerosoles que generan contienen una combinación de sustancias potencialmente tóxicas, entre ellas nicotina, formaldehído, acroleína, partículas ultrafinas y metales pesados como níquel, plomo y cadmio.

El vapeo y los daños pulmonares severos

Uno de los fenómenos que más preocupa a la comunidad médica es el EVALI, una lesión pulmonar aguda asociada al vapeo que en numerosos casos derivó en internaciones en terapia intensiva y necesidad de asistencia respiratoria mecánica.

Correger explicó que muchos de los pacientes afectados eran jóvenes sin antecedentes respiratorios previos, pero desarrollaron cuadros severos de insuficiencia respiratoria en poco tiempo.

Además, señaló que investigaciones publicadas en revistas científicas internacionales detectaron sustancias altamente tóxicas en los líquidos utilizados para vapear, entre ellas acetato de vitamina E, asociado a cuadros inflamatorios pulmonares graves.

Los químicos presentes en cada inhalación

Por su parte, Aranda detalló que distintos organismos internacionales como la FDA identificaron en los vapers compuestos químicos capaces de producir daños irreversibles en el organismo.

Entre las sustancias detectadas aparecen formaldehído y acetaldehído, ambos vinculados al desarrollo de cáncer; diacetilo, asociado a la enfermedad conocida como “pulmón de las palomitas”; y dietilenglicol, un químico utilizado en anticongelantes.

Los especialistas también alertaron sobre la presencia de compuestos orgánicos volátiles, hidrocarburos aromáticos policíclicos y ftalatos, relacionados con alteraciones hormonales y problemas reproductivos.

La preocupación por adolescentes y jóvenes

Los investigadores remarcaron que uno de los mayores problemas es la percepción errónea de que vapear “no hace daño”, especialmente entre adolescentes y adultos jóvenes.

Según explicaron, la nicotina afecta directamente el desarrollo cerebral, altera mecanismos vinculados al aprendizaje y la atención y favorece la dependencia desde edades tempranas.

A esto se suma una fuerte estrategia de marketing basada en sabores, redes sociales y diseños tecnológicos que minimizan los riesgos y facilitan el inicio del consumo.

El avance de nuevos productos con nicotina

Los especialistas también manifestaron preocupación por la expansión de las bolsitas de nicotina, dispositivos de uso oral que comenzaron a popularizarse entre jóvenes.

Aunque no generan combustión ni aerosol inhalado, señalaron que continúan exponiendo al organismo a altas dosis de nicotina y pueden provocar dependencia, alteraciones neurocognitivas y efectos cardiovasculares.

“La conclusión es clara: ni fumar ni vapear son opciones seguras”, resumió Aranda, quien insistió en la necesidad de fortalecer la prevención y el acceso a información científica para evitar que estas nuevas formas de consumo se conviertan en otro problema de salud pública.