La crisis deportiva en Boca Juniors sumó un nuevo capítulo. Claudio Úbeda dejó de ser el entrenador del primer equipo luego de la eliminación en la fase de grupos de la Copa Libertadores, una decisión que fue comunicada este lunes tras una reunión con Juan Román Riquelme y el director deportivo Marcelo Delgado en el predio de Ezeiza.
El ciclo del ex ayudante de campo de Miguel Ángel Russo llegó a su fin apenas cuatro días después de la derrota por 1 a 0 frente a Universidad Católica en La Bombonera, resultado que terminó de sellar la temprana despedida del máximo objetivo deportivo del club en la temporada.
Aunque su contrato vencía el próximo 30 de junio, la dirigencia decidió no renovarlo y comenzar de inmediato la búsqueda de un nuevo entrenador para encarar el segundo semestre del año.
Úbeda había asumido el cargo en octubre de 2025, tras el fallecimiento de Miguel Ángel Russo. Durante su gestión dirigió poco más de una treintena de partidos oficiales, con un balance cercano a las 18 victorias, siete empates y nueve derrotas.
Más allá de los números, el golpe definitivo fue la eliminación en la Libertadores, que se sumó a otro duro traspié sufrido semanas atrás, cuando Boca quedó eliminado del Torneo Apertura tras perder 3 a 2 ante Huracán en La Bombonera.
Tras la caída frente a Universidad Católica, el propio entrenador había dejado abierta la puerta a su salida."Siempre dependemos de los resultados, así que no depende de mí el futuro", había declarado en conferencia de prensa.
Finalmente, Riquelme optó por ponerle punto final a una etapa que duró apenas ocho meses y que no logró consolidar un proyecto futbolístico convincente.
Con la salida de Úbeda confirmada, Boca inicia una nueva búsqueda para ocupar uno de los bancos más exigentes del fútbol argentino. Por el momento, desde el club no trascendieron candidatos oficiales. Sin embargo, comenzaron a aparecer nombres que habitualmente surgen cada vez que el puesto queda vacante.
Entre ellos aparecen Cristian "Kily" González, quien mantiene una buena relación con Riquelme; Antonio Mohamed, uno de los entrenadores con mejor presente en el continente; Eduardo Domínguez, actual técnico de Estudiantes y un nombre que suele estar vinculado al mundo Boca; además de figuras con fuerte identificación xeneize como Carlos Tevez y Martín Palermo.
Incluso también surgieron especulaciones en torno a Ricardo Gareca, quien mantiene una extensa trayectoria internacional y cuyo nombre genera consenso en buena parte del fútbol argentino.
La eliminación de la Copa Libertadores modificó por completo la planificación deportiva del club. Lo que parecía ser un mercado de pases pensado para reforzar un plantel con aspiraciones continentales ahora deberá adaptarse a una realidad diferente.
El principal objetivo internacional será la Copa Sudamericana, donde Boca disputará los playoffs a fines de julio frente a O'Higgins de Chile.
Esta nueva situación también podría impactar en la llegada de refuerzos de jerarquía. Algunos nombres importantes que habían sido vinculados al club, como Paulo Dybala, aparecen ahora condicionados por la ausencia del equipo en la principal competencia sudamericana.
Mientras tanto, la presión sobre la conducción de Riquelme crece entre los hinchas y el próximo entrenador será una de las decisiones más trascendentes de su gestión. Con el ciclo de Úbeda terminado, Boca vuelve a empezar.