El gobierno de la provincia de Buenos Aires aumentó hasta $10 millones la recompensa destinada a quienes aporten información útil para determinar qué ocurrió con Jorge Julio López, desaparecido desde el 18 de septiembre de 2006. La medida fue oficializada mediante un decreto firmado por el gobernador Axel Kicillof.
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La actualización quedó establecida a través del Decreto 654/2026 y fija montos que van desde los $5 millones hasta los $10 millones, dependiendo de la relevancia de los datos aportados y de los resultados que puedan generar en el marco de la investigación judicial.
Desde la administración bonaerense recordaron que la recompensa fue creada poco después de la desaparición de López y que fue actualizada en distintas oportunidades. Sin embargo, destacaron que ninguna de las medidas implementadas hasta el momento permitió esclarecer lo sucedido ni conocer su paradero.
La decisión surgió a partir de un pedido de la Fiscalía Federal de La Plata, que solicitó actualizar el monto con el objetivo de incentivar la aparición de nuevos testimonios o pistas que contribuyan al avance de la causa.
Además, la Provincia dispuso reforzar la difusión de la recompensa a través de distintos canales de comunicación para ampliar el alcance de la búsqueda.
Las personas que cuenten con datos relevantes podrán comunicarlos con reserva de identidad ante las autoridades judiciales que intervienen en la causa.
Las presentaciones pueden realizarse ante el Juzgado Federal N° 1 de La Plata, la Fiscalía Federal interviniente, la Secretaría Penal correspondiente o la Dirección Provincial de Registro de Personas Desaparecidas, dependiente del ministerio de Seguridad bonaerense.
Jorge Julio López fue secuestrado durante la última dictadura militar y permaneció cautivo en distintos centros clandestinos de detención de la región.
Treinta años después, su testimonio resultó clave en el juicio que condenó a prisión perpetua al represor Miguel Etchecolatz por delitos de lesa humanidad. Durante el proceso judicial identificó responsables, describió centros clandestinos y relató las torturas sufridas durante su cautiverio.
El 18 de septiembre de 2006 salió de su casa en Los Hornos para asistir a una audiencia vinculada a ese juicio. Nunca llegó al tribunal y desde entonces permanece desaparecido.
La desaparición de López es considerada el caso más emblemático de desaparición forzada vinculado a los juicios por crímenes de lesa humanidad ocurrido en democracia.
A casi dos décadas de aquel hecho, la investigación continúa abierta y las autoridades buscan nuevas pistas que permitan conocer qué ocurrió con el testigo cuya declaración fue fundamental para el juzgamiento de los responsables del terrorismo de Estado.