La decisión de retirar los puestos de venta de tortas asadas y otros alimentos ubicados sobre avenida 60, frente a la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), generó un fuerte rechazo entre estudiantes y agrupaciones universitarias, que reclamaron una revisión de la medida y respaldaron a los trabajadores afectados.
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Según informaron desde el Centro de Estudiantes de Medicina, la resolución fue adoptada por autoridades de distintas facultades del Bosque, entre ellas Ciencias Naturales y Museo, Periodismo y Comunicación Social, Ciencias Veterinarias, Ciencias Agrarias y Forestales y Ciencias Médicas, que avanzaron con el retiro de los puestos de comida que funcionaban desde hace años en ese sector.
A través de un comunicado, la conducción del Centro de Estudiantes de Medicina, Remediar, manifestó su preocupación por la decisión y solicitó que las autoridades la reconsideren.
"Desde Remediar nos preocupa profundamente esta medida y exigimos que la decisión sea reevaluada inmediatamente", expresaron. Además, propusieron que, en caso de que no sea posible mantener los puestos en el lugar donde estaban instalados, se disponga una reubicación en espacios que permitan a los vendedores continuar con su actividad.
La agrupación también expresó su solidaridad con las familias afectadas y destacó que, en el actual contexto económico, preservar las fuentes de trabajo resulta fundamental.
La agrupación Viento de Abajo también cuestionó el retiro de los puestos y lanzó una campaña de recolección de firmas para solicitar que la decisión sea revertida.
El petitorio será presentado ante el decano de la Facultad de Ciencias Médicas, las autoridades de la UNLP y el intendente de La Plata.
"Son trabajadores que se ganan el día vendiendo comida que muchas veces nos ayuda a gastar menos y evitar largas filas en el buffet", señalaron desde la organización, al convocar a estudiantes y docentes a respaldar el reclamo.
Los puestos eran utilizados diariamente por cientos de alumnos que encontraban allí una alternativa económica para almorzar durante la jornada universitaria, por lo que la medida abrió un debate dentro de la comunidad académica sobre el equilibrio entre el ordenamiento del espacio público y la continuidad de las fuentes laborales.