domingo 10 de mayo de 2026 - Edición Nº2713

La Plata | 8 may 2026

emprendedores platenses

Ma´ Fangulo: café de especialidad, familia y cultura italiana

Abrió sus puertas hace solo 2 meses y se convirtió en un punto donde el café de especialidad y el disfrute familiar confluyen en un mismo espacio.


Por: Ramiro Florio

Ma´fangulo Café y Familia abrió sus puertas el 28 de febrero de este año. Leonel Vezzani, uno de sus dueños, tuvo la idea de hacerlo y, en solo seis meses, la idea se convirtió en realidad. El café está ubicado en la esquina de 13 y 54, uno de los puntos neurálgicos más importantes de La Plata, y cuenta con un fuerte simbolismo de la cultura tana y un gran arraigo familiar.


Leer también: Feregotti Café: Una historia familiar atravesada por el emprendedurismo en La Plata


Leonel es peluquero, aunque, en realidad, no habría que etiquetarlo: podría considerarse un emprendedor. A los 18 años empezó a trabajar en la barbería de su hermano, luego le compró el fondo de comercio, se hizo cargo de ella y abrió otras dos barberías y una peluquería unisex, todas bajo el mismo nombre: Londress.

Casi diez años después, y cómodo con el mote de peluquero, Leo —por recomendación explícita de su psicólogo— se tomó el tiempo de buscar un hobby. Una actividad que lo sacara, al menos una hora al día, del estrés laboral. Así empezó a ir a la cafetería de unos conocidos y comenzó a agarrarle el “gustito” al mundo del café. Hizo el curso de barista, se perfeccionó en el arte latte y se volvió fanático de la cultura cafetera, a tal punto que tuvo la idea de abrir su propia cafetería y puso en cuestión su propia profesión: “No sé si soy peluquero del todo”.

“Pasaba todos los días por acá y decía: ‘Qué lindo espacio, qué lindo espacio’, y me enteré de que estaba a la venta”, menciona Leonel. “Pactamos una reunión con el dueño y lo compré”. El local, emplazado en una de las esquinas principales de la ciudad, es un espacio pequeño, pero cuenta con una planta inferior y otra superior con terraza. Tiene una gran ventana de venta al público sobre calle 54, donde el take away prevalece durante las mañanas y tardes de los días de semana.

El lugar cuenta con sillas y mesas tanto en la planta inferior como en la superior, además de una extensa barra a lo largo de toda la terraza, con amplias vistas hacia calle 13 y también hacia Plaza Moreno. El ambiente cálido y acogedor, así como sus buenos precios, invitan a tomar un café y a probar las especialidades de la cocina italiana.

La preparación de los cannoli, la tarantela y el tiramisú que pueden pedirse en el lugar es 100% casera y está a cargo de la mamá de Leonel. “Nuestro toque diferencial son los cannoli, la tarantela y el tiramisú; eso no lo ves en otro lado”. Las porciones son generosas y también van de la mano con la cultura tana que heredó de sus abuelos y plasmó en el lugar: “Esa abundancia de la tradición italiana la trasladamos al producto”.

La identidad de Ma´fangulo va más allá del café de especialidad o de la pastelería italiana, y se sostiene en el fuerte arraigo familiar que los tres dueños —además de Leo— buscan darle al lugar. La decoración, la pintura, las tazas y platos donde se sirve el café y los postres, así como gran parte de lo que se puede ver en el lugar, fue hecho por ellos mismos, sus familias y amigos. “Todo lo que hacemos tratamos de hacerlo entre familia y amigos, fortalecer esos lazos”, deja en claro.

Su descripción en Instagram es sencilla y clara respecto de su visión comercial y el producto que buscan ofrecer: “café de especialidad, en serio”. Todas las mañanas, Leonel, junto con alguno de sus socios, abre la cafetería junto a sus empleados y prueba tres o cuatro shots de café para perfeccionar la receta del día.

“Tratamos de encontrar el equilibrio en el café”. Suben y bajan la molienda, ajustan los segundos de extracción y prueban la receta con sus diferentes variables hasta encontrar el equilibrio perfecto entre el amargor, el dulzor y la acidez, sin que ninguna de estas tres características destaque sobre la otra. “Es un trabajo de hormiga, muy minucioso”, dice Leo, quien realiza este ejercicio tanto a la mañana como a la tarde.

Más allá de esta precisión, el dueño no deja de remarcar la idea del disfrute familiar: “Buscamos que nadie se sienta excluido, más allá de ser un café de especialidad. Apuntamos a todos los rangos etarios”, explica Leonel. “No nos molesta que la gente venga y moje la medialuna en el café; es más, alentamos a que lo hagan, a pesar de que eso afecte las características del café”.

Ahora, Vezzani quiere ir más allá y unir sus dos pasiones: la peluquería y el café. Para el año que viene proyecta abrir un espacio que combine barbería, cafetería y cerveza artesanal. La idea es que la gente pueda cortarse el pelo mientras disfruta de un café de especialidad o una cerveza por la noche. Por ahora, el proyecto está en etapa de planificación, tal como alguna vez lo estuvo Ma´fangulo, que hoy ya es una realidad.

Más Noticias

NEWSLETTER

Suscríbase a nuestro boletín de noticias