La CGT resolvió convocar a un paro general de 24 horas el día en que la Cámara de Diputados trate la reforma laboral impulsada por el Gobierno de Javier Milei. La decisión se tomó en una reunión virtual del Consejo Directivo, donde hubo unanimidad y se descartó una movilización al Congreso.
Será el cuarto paro general contra la gestión libertaria y se concretará este jueves, si finalmente hay sesión en la Cámara Baja, o el miércoles 25 si el oficialismo debe postergar el debate para negociar apoyos. La central obrera endureció su postura ante la inminencia del tratamiento legislativo y realizará una conferencia de prensa mañana a las 11 donde se hará el anuncio oficial y se brindarán más detalles.
Aunque inicialmente predominaba una estrategia más moderada para intentar introducir cambios o trabar la discusión, la presión interna y la polémica por el artículo 44 aceleraron la definición. Ese punto reduce el pago del salario en casos de enfermedad o accidente no laboral al 50%, con posibilidad de elevarlo al 75% en determinadas condiciones.
Un aspecto clave para el alcance de la medida es la adhesión del transporte. La UTA, que conduce Roberto Fernández y no integra actualmente la conducción cegetista, confirmó que acompañará el paro. Su participación garantiza un fuerte impacto nacional.
También se sumarán la Unión Ferroviaria, La Fraternidad y la CATT, que agrupa a Camioneros, pilotos, aeronavegantes, marítimos, fluviales y trabajadores del subte, entre otros gremios estratégicos.
Desde la CGT advirtieron que la reforma es “contraria a la Constitución Nacional y a los tratados internacionales” y anticiparon una posible ofensiva judicial si la ley se aprueba. El rechazo sindical no se limita al artículo 44, sino que incluye cambios en indemnizaciones, restricciones al derecho de huelga, banco de horas, vacaciones y límites a las asambleas.