Un proyecto de reciclado que une a cooperativas de trabajo, vecinos y a la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) permite transformar residuos plásticos recolectados en Meridiano V en bancos para plazas, señalética y otros elementos de mobiliario urbano. La iniciativa fue difundida mediante un video publicado por referentes del barrio, con el objetivo de concientizar sobre la importancia de la separación de residuos y visibilizar el impacto del trabajo colectivo.
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“Reciclar es mejorar el barrio, cuidar el ambiente y apostar a la generación de trabajo local”, destacaron desde la organización de Meridiano V al presentar el proceso que se desarrolla diariamente en la zona de la Estación Provincial. Allí funciona un punto de reciclado donde la cooperativa Movimiento, Justicia y Libertad realiza la recolección y clasificación de materiales recuperables.
El trabajo comienza con la separación de cartón, plásticos, latas y otros residuos según su tipo y composición. Posteriormente, los materiales son compactados en fardos de aproximadamente 350 kilos. Según explicaron los trabajadores, cada semana se producen cerca de quince fardos que luego continúan su recorrido dentro de la cadena de reciclaje.
La segunda etapa se desarrolla en el Centro de Investigación de la Economía Popular de la UNLP. Allí los residuos plásticos son clasificados nuevamente por color y composición. El plástico duro es molido, mientras que el plástico blando atraviesa un proceso de agrupamiento para luego combinarse y convertirse en materia prima reutilizable.
A través de maquinaria específica, esos materiales son transformados en tablas de madera plástica y placas prensadas que sirven para fabricar bancos de plazas, postes, mobiliario urbano y señalética. De esta manera, residuos que antes terminaban descartados regresan al barrio convertidos en elementos de uso comunitario.
Desde Meridiano V remarcaron que el proyecto busca seguir creciendo con la participación de más vecinos. Además de reducir la cantidad de basura que llega a disposición final, la iniciativa fortalece la economía social, genera puestos de trabajo y promueve prácticas sustentables que contribuyen al cuidado del ambiente y al desarrollo de una comunidad más comprometida con el reciclaje.