El balance de la primera quincena de enero 2026 arrojó cifras preocupantes para el sector turístico bonaerense. Según los registros de Aubasa (Autopistas de Buenos Aires S.A.), el tránsito de vehículos hacia la Costa Atlántica cayó un 7,2% en comparación con el mismo período del año anterior. Este indicador, que mide el flujo por los peajes de Samborombón y La Huella, es el termómetro más fiel del consumo masivo, confirmando que miles de familias decidieron acortar sus estadías o, directamente, cancelar sus vacaciones ante la pérdida del poder adquisitivo.
Leer más: Avanza la obra del cuarto carril en la Autopista La Plata–Buenos Aires
A diferencia de temporadas anteriores donde el flujo era constante, este inicio de año se caracterizó por un comportamiento errático. Los operadores turísticos de ciudades como Mar del Plata, Villa Gesell y Pinamar coinciden en que la tendencia viró hacia las "escapadas" de fin de semana. El flujo de autos por la Autovía 2 se concentró los días viernes y sábados, pero cayó drásticamente durante los días de semana, dejando una sensación de vacío en las principales arterias comerciales de los balnearios. El número del 7,2% de caída es el más alto desde la salida de la pandemia.
Varios factores explican este retroceso en la movilidad hacia el mar. El alza sostenida en el precio de los combustibles y los costos de los peajes han encarecido considerablemente el viaje en auto particular. A esto se suma que los alquileres y los precios en la gastronomía han seguido el ritmo de la inflación, obligando a muchos turistas a optar por destinos más cercanos o por el turismo de proximidad. La merma en el tránsito no solo afecta a las rutas, sino que se traduce en una caída directa del consumo en paradores y estaciones de servicio del corredor atlántico.
A pesar del flojo arranque, el sector espera un repunte moderado para el segundo tramo de enero, que históricamente es el más fuerte de la temporada. Sin embargo, la brecha negativa del 7,2% es difícil de revertir. Las autoridades de Aubasa y el Ministerio de Turismo bonaerense monitorean el cierre de este ciclo para definir posibles incentivos o campañas que logren atraer a los viajeros en febrero. Por ahora, el escenario es de cautela absoluta en una temporada donde el asfalto de la Ruta 2 se siente mucho más liviano que de costumbre.