La marcha de la CGT al Congreso de la Nación contra la reforma laboral terminó marcada por fuertes incidentes este miércoles, en paralelo al debate del proyecto en el Senado. Lo que comenzó como una movilización sindical con consignas y discursos críticos hacia la iniciativa oficialista derivó en enfrentamientos, piedrazos y represión policial en las inmediaciones del Parlamento.
Según se pudo observar durante la jornada, un grupo de manifestantes protagonizó disturbios cuando intentó avanzar sobre el perímetro de seguridad dispuesto alrededor del Congreso. En ese contexto, se registraron piedrazos contra efectivos policiales y vallados, lo que derivó en una respuesta de las fuerzas de seguridad con gas lacrimógeno y corridas para dispersar a los grupos más violentos.
El operativo de seguridad incluyó un fuerte despliegue de efectivos federales y de la Policía de la Ciudad, con vallados en distintos accesos al Congreso. La tensión fue en aumento a medida que avanzaba el debate legislativo dentro del recinto, generando escenas de caos en algunas esquinas aledañas, donde manifestantes y policías se enfrentaron durante varios minutos.
Desde la CGT, los principales dirigentes habían encabezado la protesta con un mensaje directo a los senadores, pidiendo que “actúen con responsabilidad” frente al tratamiento de la reforma laboral. Sin embargo, los incidentes opacaron el eje del reclamo sindical y trasladaron la atención al plano de la seguridad y el orden público.
El operativo de seguridad incluyó un fuerte despliegue de efectivos federales y de la Policía de la Ciudad, con vallados en distintos accesos al Congreso. La tensión fue en aumento a medida que avanzaba el debate legislativo dentro del recinto, generando escenas de caos en algunas esquinas aledañas, donde manifestantes y policías se enfrentaron durante varios minutos.
El Gobierno, por su parte, defendió el operativo y sostuvo que se actuó para preservar la integridad de las instituciones y evitar daños mayores. Mientras tanto, sectores sindicales denunciaron un uso excesivo de la fuerza y apuntaron contra la represión policial durante la movilización.
El debate por la reforma laboral continúa en el Senado en un clima político atravesado por la tensión social. Los episodios de violencia registrados en las inmediaciones del Congreso agregan un nuevo capítulo a una discusión que ya venía cargada de polémica y que mantiene en vilo tanto al arco político como a los gremios y trabajadores de todo el país.